Un relato sobre vocación…

28 febrero 2011

Les comparto este hermoso relato que habla sobre el destino y la vocación…

Erase una vez en la cumbre de una montaña, tres pequeños árboles juntos y soñando sobre lo que querían llegar a ser cuando fueran grandes.
El primer arbolito miró hacia las estrellas y dijo, “Yo quiero guardar tesoros. Quiero estar repleto de oro y ser llenado de piedras preciosas. Yo seré el baúl de tesoros más hermoso del mundo”

El segundo arbolito miró un pequeño arroyo realizando sus caminos al océano y dijo, “Yo quiero viajar a través de aguas temibles y llevar reyes poderosos sobre mí. Yo seré el barco más importante del mundo”.

El tercer arbolito miró hacia el valle que estaba abajo de la montaña y vio a hombres y mujeres trabajando en un pueblo trabajador, “Yo no quiero irme de la cima de la montaña nunca. Yo quiero crecer tan alto que cuando la gente del pueblo se pare a mirarme, ellos levantarán su mirada al cielo y pensarán en Dios. Yo seré el árbol mas alto del mundo”.

Los años pasaron. Llovió, brilló el sol y los pequeños árboles crecieron alto. Un día, tres leñadores subieron a la cumbre de la montaña.
El primer leñador miró al primer árbol y dijo “Que árbol tan hermoso es este”, y con la arremetida de su hacha brillante el primer árbol cayó.“Ahora me deberán convertir en un baúl hermoso, deberé contener tesoros maravillosos”, dijo el primer árbol.

El segundo leñador miró al segundo árbol y dijo: “Este árbol es muy fuerte, es perfecto para mí”. Y con la arremetida de su hacha brillante, el segundo árbol cayó. “Ahora deberé navegar aguas temibles”, pensó el segundo árbol, “Deberé ser un barco importante para reyes temidos y poderosos”.

El tercer árbol sintió su corazón sufrir cuando el ultimo leñador lo miró.
El árbol se paró derecho y alto y apuntando ferozmente al cielo. Pero el leñador ni siquiera miró hacia arriba, y dijo “Cualquier árbol es bueno para mí”. Y con la arremetida de su hacha brillante, el tercer árbol cayó.

El primer árbol se emocionó cuando el leñador lo llevó a una carpintería, pero el carpintero lo convirtió en una caja de alimento para animales de granja. Aquel árbol hermoso no fue cubierto con oro, ni llenado de tesoros sino que fue cubierto con polvo de cortadora y llenado con alimento para animales de granja hambrientos.

El segundo árbol sonrió cuando el leñador lo llevó cerca de un embarcadero, pero ningún barco imponente fue construido ese día. En lugar de eso aquel árbol fuerte fue cortado y convertido a un simple bote de pesca que era demasiado chico y débil para navegar en el océano, ni siquiera en un río, y fue llevado a un pequeño lago.

Pero una noche, una luz de estrella dorada alumbró al primer árbol cuando una joven mujer puso a su hijo recién nacido en la caja de alimento. “Yo quisiera haberle podido hacer una cuna al bebé”, le dijo su esposo a la mujer, la madre le apretó la mano a su esposo y sonrió mientras la luz de la estrella alumbraba a la madera suave y fuerte de la cuna. Y la mujer dijo, “este pesebre es hermoso”.
Y de repente, el primer árbol supo que contenía el tesoro más grande del mundo.

Tiempo después,  un viajero cansado y sus amigos se subieron al viejo bote de pesca. El viajero se quedó dormido mientras el segundo árbol navegaba tranquilamente hacia adentro del lago. De repente, una impresionante y aterradora tormenta llegó al lago, el pequeño árbol se llenó de temor, el sabía que no tenía la fuerza para llevar a todos esos pasajeros a la orilla a salvo con ese viento y lluvia. El hombre cansado se levantó,  se paró y alzando su mano dijo, “calma”. La tormenta se detuvo tan rápido como comenzó. Y de repente el segundo árbol supo que él llevaba navegando al rey del cielo y de la tierra.

Un viernes en la mañana el tercer árbol se extrañó cuando sus tablas fueron tomadas de aquel almacén de madera olvidado. Se asustó al ser llevado a través de una impresionante multitud de personas enojadas. Se llenó de temor cuando unos soldados clavaron las manos de un hombre en su madera. Se sintió feo, áspero y cruel.

Pero un domingo en la mañana, cuando el sol brilló y la tierra tembló con júbilo debajo de su madera, el tercer árbol supo que el amor de Dios había cambiado todo. Esto hizo que el árbol se sintiera fuerte, y cada vez que la gente pensara en el tercer árbol, ellos pensarían en Dios. Eso era mucho mejor que ser el árbol mas alto del mundo. El se había convertido en la cruz del mundo.


¿Cual fiesta eliges?

27 octubre 2010

Buen video corto sobre la vocación sacerdotal…

Me quedo con esta frase…

“¿Quién le puede enseñar de felicidad al que inventó la felicidad?


Ser un buen padre

11 agosto 2010

Esta noticia de que voy a ser papá por tercera vez, me a puesto a meditar mucho en el tema de la paternidad.

No me considero en absoluto un papá perfecto (¿Quien si podría hacerlo?) pero si puedo decir que soy alguien que constantemente se cuestiona sobre cómo lo hago todos los días.

Como buen hombre (estadístico y con tendencia al rendimiento) podría pensar que debería de existir un “índice de rendimiento de la buena paternidad”. ¿Cómo sería este índice? ¿Qué tendríamos que medir para calcularlo? Sería acaso el número de horas dedicadas a un hijo en el día, o el número de hijos graduados de la universidad, o por que no mejor el porcentaje de cumplimiento de metas personales por hijo, o mejor nos vamos por la cantidad de hijos casados y felices. Mmmmm… No creo que nada de eso ayude del todo.

Creo que lo que debería de medir este índice (si es que esto pudiera ser medido) para saber si uno es un buen padre tendría que ser el “nivel de  acercamiento o alejamiento de cada hijo a su propia vocación”. Para mi eso lo diría todo.

Creo que mi labor como padre es y será lograr que mis hijos puedan realizar tanto su vocación universal como su vocación particular. Como vocación universal (que todos los seres humano tenemos por igual)  entendería que mi objetivo es acercar a mis hijos a Dios a través de acercarles al prójimo. Como vocación particular (el llamado único y especial de Dios hacia su persona) lo único que puedo hacer es ayudarles a encontrarla y motivarles y ayudarles a seguirla.

Muchos padres cometen el error de querer imponer una vocación a su hijo, no por intentar hacerles un daño, sino por tratar de ofrecerles un camino seguro que a estos mismo padres ya les funcionó en su vida. Pero esto solo conlleva a un desvío del camino personal y único y  da como resultado hijos que, aunque seguramente serán exitosos en lo profesional, no lo serán en lo vocacional y esto es una receta segura para la infelicidad.

Un hijo debe de encontrar y seguir su propia vocación, la que Dios le ha llamado a seguir. Sea cual sea que este fuere. Si reconocemos que Dios nos habla de manera particular, entonces debemos de aceptar de igual manera, que Él mismo le pide una vocación a cada ser humano que nace en esta tierra. La labor de un padre pues es ayudarle a su hijo a reconocer la verdad de esta voz.

Entender esto es mucho más fácil para una madre que para un padre, ya que la mujer nunca olvida, por su propia naturaleza, que la entrega al prójimo es la medida única de la felicidad. Los hombres solemos, en cambio, confundir erróneamente felicidad con dinero, éxito, fama o triunfo personal. (Tal vez por nuestro afán de poderlo cuantificar todo)

¿Cómo medir si somos buenos padres? ¡Imposible hacerlo numéricamente! El único indice que nos puede mostrar si estamos logrando esto o no, es leyendo el rostro de nuestros hijos. ¿Qué dice este rostro? “Estoy siguiendo mi camino de vida, mi vocación y me siento pleno por ello” o “Me siento perdido y no encuentro rumbo”. Papá, no tengas miedo, ve y pregúntale. Probablemente es la encuesta más importante que realizarás en toda tu vida.

En resumen, un buen padre es quien está ahí, no para imponerle un camino a su hijo,  sino para ayudarle a descubrir el suyo propio.


Algo sobre liderazgo…

18 junio 2010

Este post lo publiqué en mi blog “El Disruptivo” hace un par de semanas, pero por el éxito obtenido con el mismo he querido compartírselos por igual en Diario de un Católico…

——–

Alto!!!!! No más libros, seminarios y definiciones de liderazgo!!!!

Ya estamos hasta el copete de esta palabrita por la que las organizaciones  del mundo están dispuestas a pagar millones. Todos creen tener la respuesta última para convertirte en un gran líder… Todos lo prometen pero nadie lo logra. ¿Que pasa? ¿Por qué se ha vuelto tan simplón este tema?

Durante toda mi vida profesional y académica no he estado exento de ser bombardeado una y otra vez con discursos de expertos, libros, películas, artículos, reportajes, slides de power point, seminarios y todo lo que se pueda tratar de enseñar sobre el tema del liderazgo.

¡Ya no más por favor!

Me veo en la necesidad pues, de hacer un corte de caja de todo lo escuchado y aprendido al respecto,  para tratar de resumir o sintetizar en una manera simple  y sencilla lo que para mi es un líder.

Para hacerlo, voy a recurrir a dar la definición más concreta y contundente a la que he logrado llegar a lo largo de varios años de estar inmerso en el estudio de este tema.

Un líder es aquel que:

Propone una visión, inspira con el ejemplo y… ¡se va!

Punto.

(A ver…. a ver… a ver José Luis,  ¿Explica un poco más eso de que se va? ¿Cómo de que el líder se va?)

Si mira…

No le busquemos demasiada complicación al tema… es así de simple. Parte fundamental del líder es entender que este, en algún momento, se tiene que ir.

Primero, un líder es aquel que propone una visión, es decir, nos ofrece un destino posible y deseable (nos muestra el bien y la verdad). Puede  ser un destino que no hayamos visto antes o uno que, con el tiempo, se fue escondiendo en las penumbras. Así, el líder llega y nos dice… ”¡Es para allá!”

Luego, no conformándose con señalarnos hacia donde debemos de ir, se pone en marcha él mismo en esa dirección. Contra viento y marea nos demuestra que el rumbo que nos propuso es el correcto no con palabras, sino con hechos. Él mismo es el primero en andar en esa dirección y nos dice… “¡Síganme!”

Pero llega un momento que el líder se tienen que ir. (Fíjense como lo dije: “se tiene” que ir)

(¿Pero por qué?)

Por que esa es la clave (la cuña que aprieta definitivamente)  del verdadero liderazgo…

Si un líder no se hace a un lado del camino en un determinado punto, no permite que nadie más tome su lugar, o lo que es lo mismo, bloquea el paso.

En cambio,  si el líder desde el primer día está consciente que tarde o temprano se tiene que hacer a un lado… ¿Cómo creen que actuará en consecuencia? ¡Exacto! ¡Cómo un maestro!

“Un maestro, paradójicamente, es aquel que te ayuda a que cada vez necesites menos de él. Pues, como te enseña, llega un momento en que ya puedes ir por el camino tú solo”

El mejor líder no es el que te lleva, es el que te enseña a llegar por ti mismo. Por eso es necesario que se vaya, que se haga a un lado, que llegado un punto te deje solo, pues haciéndolo, te está dando la oportunidad de que ahora tu seas el nuevo líder. Te está regalando a ti, su seguidor, el destino prometido. Te demuestra que te ama.

Un líder que llega al destino solo, puede ser muy inspirador, pero uno que te enseña a llegar, es transformador y ese  es el más grande te todos…

¿Ejemplos de todo esto?

Cuando uno pregunta por nombres de líderes de la historia siempre resultan mencionados los mismos personajes de siempre: Gandhi, Martín Luter King, Jesucristo, John F. Kenedy….

¿Por que ellos y no otros son los que siempre se mencionan? Muy sencillo… todos fueron asesinados por su causa.

Todos se hicieron a un lado (o los hicieron a la fuerza). Pero lo que sus agresores nunca supieron era que, al matarlos, estaban apuntalando la parte más importante de su liderazgo: el tener que hacerse a un lado.

Su partida fue la cuña que apretó la causa, la que la consolidó. La que demostró que el mensaje era más importante que el mensajero.

Un líder que se prepara para irse desde el inicio, se preocupará por que sus seguidores sigan la causa, aun cuando él no esté. ”¡No dependan de mi!” pareciera que es su lema todos los días.

Por el otro lado, si un líder se rehusa a retirarse y siempre quiere ser el portador del estandarte de lucha, corre el riesgo de que su causa se vuelva un capricho, y este, no motiva a muchos que digamos.

Así que les repito mi definición de líder:

“Es el que propone una visión, inspira con el ejemplo y luego, forzosamente, se hace a un lado”

—-

¿Ahora entienden por que Jesús tuvo que morir?


Un mensaje que vale la pena recordar…

9 junio 2010

Hay mensajes que ya conocemos pero que vale la pena volverlos a recordar una y otra vez… Este es uno de ellos.


Conferencias

8 junio 2010


Como seguramente ya se habrán dado cuenta algunos de ustedes, en la barra lateral derecha del blog han aparecido tres nuevas imágenes que tienen como propósito dar a conocer tres conferencias.

Pues bien, quiero aprovechar para platicarles un poco al respecto…

Así como me encanta escribir (este blog es muestra de ello) también me encanta dialogar. Después de todo, creo que la herramienta más poderosa con que cuenta el ser humano es  “La palabra”. Usándola puede cambiar al mundo.

Así que mucho de mi labor apostólica la he enfocado a tratar de llevar mensajes de valor  al mundo.

Aunque he tenido la oportunidad de hablar en varios foros sobre varios temas, en especial quiero platicarles acerca de estas tres charlas que pueden resultar de alto interés para los seguidores de este blog.

La primera se titula “El mensajero” y no es otra cosa que mi testimonio personal de crecimiento espiritual. Soy un convencido de que hay mensajes que, aunque intentemos callarlos, siempre encuentran camino para ser escuchados. ¡Cristo es uno de ellos! Así que en esta conferencia me permito narrarles mi experiencia de cómo pasé de ser constructor de casas (estudié arquitectura) a ser constructor de hombres.

La segunda plática lleva como título “The Catholic Way” y tiene como intensión hablar de una manera amena, divertida y emotiva sobre lo que verdaderamente significa ser católico. Si algo podemos hacer mejor los miembros de la Iglesia católica es predicar más eficientemente lo que verdaderamente somos. Así, el “Catholic Way” implica centrarnos más en el “ser” que en el “hacer” nuestra religión.

Y en tercer lugar está “La clase” . Durante varios años de mi vida trabajé muy de cerca con jóvenes preuniversitarios y pude darme cuenta lo mal que estamos haciendo la orientación vocacional en nuestras instituciones de educación media superior. El 80% de los jóvenes que egresan de nuestras universidades argumentan no estar seguros de haber elegido la carrera correcta. Esta conferencia tiene como misión el poder generar un espacio para compartirles mis estudios y descubrimientos personales en materia de discernimiento vocacional.

Cuando hace algunos años estudié arte clown (por muchola experiencia formativa más enriquecedora de mi vida), descubrí que mi vocación en la vida era inspirar la transformación del mundo llevando mensajes de alegría y valor humano. Así que estas conferencias son el producto de varios años de dedicación personal a la enseñanza y el desarrollo del talento humano.

Soy formador de vocación, no puedo dejar de enseñar, así que siguiendo con este llamado de Dios hacia mi persona pongo a su consideración estas propuestas para que me ayuden a difundirlas entre quienes crean se pueden ver más beneficiados de estas pláticas de valor y crecimiento personal.

¡No hay pero cultura que la que no se comparte!


Feliz cumpleaños a una fotógrafa excepcional

28 mayo 2010

¡Hoy es el cumpleaños de Laura, mi hermana!

Ella se dedica a la fotografía y tiene una perspectiva muy peculiar de la vida.

Pareciera que su vocación es transmitir la belleza del mundo por medio de una imagen, de un video, de un testimonio. Nunca había visto a una persona cargar tantas horas durante tantos años una cámara de fotos.

Debo decir que si tengo alrededor de unas 12,000 fotografías en mi disco duro es por que ella siempre acompaña a mi familia con su cámara, una parte más de s cuerpo.

Alguna vez pensó en dedicar su vida a Dios pero este le tenía una petición un poco diferente: “Llevar la palabra del amor y la belleza del mundo a través de un lente, de una imagen”

Y eso es lo que hace…

Experta en el tema de la Responsabilidad Social (tiene una maestría) tiene la firme convicción de que el ser humano debe de fijar en el amor su más grande ideal. Inconforme y reflexiva, ama a su Iglesia y le ha seguido desde siempre.

Así, que este post  sirva para felicitar a Laura, la gran fotógrafa del amor, que algún día estará mostrándole al mundo cómo se pude hablar de Dios y de su inmensa belleza con el simple ¡Click! de una cámara que ve lo mejor de la vida.

Eso es vocación…. eso es amar a Dios con tu profesión.


Pescadores de hombres

30 abril 2010

Les comparto un video en dos partes que vale mucho la pena ver…


La vida en un seminario

18 marzo 2010

Este video nos muestra el testimonio de lo que significa ser seminarista y vivir en un seminario de formación.

Contrariamente a lo que muchos pueden pensar, vivir dentro de una comunidad religiosa es una experiencia sumamente enriquecedora y llena de alegría. Imagina lo que es estar en un lugar en donde todos los miembros de la comunidad tienen como objetivo acercarse a Dios y servir al prójimo.

Yo he tenido la experiencia de conocer varios seminarios y casas de formación de jóvenes que se preparan para ser sacerdotes y resulta verdaderamente maravilloso como estos lugares concretan la caridad en sus vidas. Desde que entras te puedes dar cuenta que nuestros sacerdotes no pueden estar en mejores manos en su etapa de formación.

Para mi es especialmente importante publicar esta perspectiva personal dado que, gracias a  muchos periódicos, se ha difundido la idea de que estos centros son  dañinos para la formación persona del sacerdote. Nada puede estar más alejado de la verdad. Cuando un ambiente comunitario es impregnado por la vocación de servicio, el amor se respira en cada rincón.

En lo personal les invito a que se acerquen a conocer  el estilo de vida que se lleva en los seminarios de muchas diócesis del mundo y se darán cuenta por que si se puede construir el Reino de Dios en la tierra.


Conferencia vocacional

26 febrero 2010

Hoy en la mañana impartí una conferencia sobre orientación vocacional a jóvenes preuniversitarios del colegio Mano Amiga.

Si hay un tema que me remueve las entrañas es justamente el de la vocación. ¿Cómo elegir bien el destino que nuestra vida ha de tomar? ¿Cómo sentirme plenamente satisfecho con mi trabajo y con mi vida? ¿Estoy haciendo lo que quiero o lo que creo que quiero?

Soy un convencido de que si algo hemos hecho mal como sociedad es orientar vocacionalmente a nuestros jóvenes. Las escuelas de nivel preparatoria o bachillerato no hacen lo suficiente por ayudar a nuestro jóvenes en esta decisión de vida tan importante y se espera que ellos solos resuelvan sus dudas con respecto a lo que les espera por el resto de sus vidas.

En el mejor de los casos (el cual no es el mejor en realidad) se le deja esta tarea a los psicólogos, esperando que por medio de la aplicación de tests y cuestionarios vocacionales se les pueda orientar de manera eficiente con respecto a qué hacer en la Universidad. ¡Nada de eso! La orientación vocacional nada tienen que ver con pruebas en papel y análisis psicométricos.

Antes que nada vale la pena mencionar que la vocación como tal, es un llamado de Dios al ser humano. Por lo tanto, no se puede elegir. La vocación no se elige, se descubre. Podremos elegir nuestra profesión, pero no nuestra vocación, por que evidentemente no son lo mismo.

Como ya comenté, la vocación es el llamado particular de Dios al hombre en la tierra, tu razón de ser y de estar en este mundo. Aquello que solo tu le puedes aportar al bien de la humanidad. Tiene que ver con tus talentos y tus pasiones, no con la carrera universitaria que decidas estudiar. Hablar de vocación es hablar de algo mucho más trascendental que una simple lista de materias que estudiar en una licenciatura. La vocación, incluso aunque decidas no estudiar la universidad y ninguna profesión en particular, está ahí, es tuya y nunca se va. Y si pones la suficiente atención al llamado de tu vocación, verás que por más que intentes no podrás dejarla a un lado nunca.

Conozco de una estadística que dice que el 85% de los jóvenes universitarios a punto de terminar su licenciatura se muestran inconformes con la decisión de carrera que eligieron. ¡85% de inconformidad  es muchísimo! Algo está sucediendo que no está bien.

La respuesta es clara: Si la profesión es solo un medio para seguir el llamado de la vocación, entonces  escoger una carrera (profesión) sin conocer el objetivo (vocación) es inútil.

¿Comprenden lo que les intento decir? Primero hay que trabajar en descubrir el sentido último de nuestra existencia para luego decidir cual camino queremos tomar para llegar a él.

Si encuentro que mi vocación es ser defensor social entonces podré saber con certeza que la profesión de abogado es para mi. Si descubro que mi llamado es ser formador de hombres, entonces podré asumir que la pedagogía es para mi. Si mi vocación es la de narrar historias, entonces puedo pensar en estudiar comunicación o cine puede ser una buena opción. ¿Que llamado tengo en este mundo?

Así, el discernimiento vocacional precede a la elección profesional. Esto es algo que no hemos entendido y nos hemos vendido la idea de que la única vocación posibles es la de trabajar y ganar dinero… El trabajo y el dinero son una consecuencia no un fin.

Parte de la labor que hago es predicar este mensaje en conferencias y dialogos con personas que necesitan encontrar rumbo. Yo en lo personal me vi enormemente beneficiado de que Dios me dejara descubrir mi vocación incluso tiempo después de que me di cuenta de que erré mi elección de carrera (estudié arquitectura).

Hoy se que mi vocación no es construir casas sino seres humanos y a eso me dedico en cuerpo y alma. Mi profesión de entrenador de talento creativo (misma que no se enseña en ninguna universidad) me permite estar en sintonía con mi verdadero llamado vocacional: formar talento.

Soy un convencido de que si en las escuelas y en las familias habláramos más de vocación y menos de profesión le haríamos un bien al mundo. Habría más gente haciendo lo que verdaderamente está llamada a realizar.

Aqui les paso la foto del excelente grupo de alumnos con los que dialogué en el día de hoy. Estoy seguro que ellos serán los talentos que cambiarán el mundo. Si ellos lo creen de si mismos, yo también.

(El loco vestido de naranja soy yo subido en una silla)


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