UNID

11 octubre 2011

Recién tuve la oportunidad de ser invitado a dar una conferencia a los miembros del equipo de promoción de la Universidad Interamericana del Desarrollo (UNID).

Lo más interesante de dicha experiencia fue conocer de primera mano una organización cuyo fundamento está orientada por lo que ellos llaman “los valores perennes del humanismo cristiano”, lo que significa que Cristo está en el centro de su misión.

Se nota cuando esto sucede en las organizaciones… se nota cuando Cristo está presente en ellas.

El ambiente de cordialidad y entusiasmo se percibe de inmediato y es fácil ponerse de acuerdo en muchas cosas. No hace ni siquiera falta que las empresas que lo son, se declaren católicas de manera abierta (lo cual sería formidable), tan solo basta con que sus directores asuman el compromiso de vivir la fe católica ellos mismos y predicar con el ejemplo.

Dar una conferencia sobre virtudes y valores a una organización que los vive es asunto relativamente sencillo. No hay mucho que explicar tan solo basta con reforzar.

La UNID es una universidad fundada en los valores de la Iglesia Católica y de la cual extrae su razón de ser. Tratando de llevar a todos los rincones de México educación universitaria de gran nivel, la UNID busca que los profesionistas que egresan de sus aulas salgan al mundo a predicar los valores que  se les han enseñado.


Decidir implica… renunciar.

12 octubre 2010

Recuerdo con especial emoción este momento de la historia deportiva en mi vida…

Final de la Serie Mundial de Beisbol de 1992.

Se enfrentaban en el último partido para definir al campeón los “Azulejos de Toronto” contra los “Bravos de Atlanta”. La serie estaba empatada a 3 juegos por cada equipo y quien ganara este último encuentro se proclamaría como el nuevo campeón del béisbol de las grandes ligas.

Después de nueve entradas transcurridas, el juego se encuentra empatado a dos carreras por equipo. El partido se ve en la necesidad de irse a extra innings (tiempo extra). El ambiente en el estadio Fulton County de la ciudad de Atalanta es de suma tensión. El momento es televisado por cientos de televisoras que transmiten a todo el mundo.

Después de la primer entrada extra, el marcado sigue empatado… Aún no hay ganador. El juego se ve en la necesidad de irse a una entrada extra más.

En el inicio de esta doceava entrada… ¡Los de Toronto anotan dos carreras y se poenen al frente en la pizarra!

¡Ahora están a solo tres outs de la victoria!

El público de Atlanta enmudece por completo, pero se aferran a sus asientos para esperar el milagro de la última oportunidad

Llega el turno al bat de los Bravos de Atlanta.

Dependen de que puedan por lo menos empatar el marcador produciendo dos carreras para seguir con vida en la Serie Mundial.

De cómo aprovechen los próximos tres turnos de bateo, se decidirá si hacen o no historia ¡Vamos Bravos!

En público empieza a emitir el típico canto de los apaches en guerra para motivar a su equipo…

Los Bravos de Atlanta entran en el turno al bat y…¡Anotan una carrera!

¡¡¡El público explota de entusiasmo!!!

Los bravos se ponen a una sola carrera de empatar el juego…!!! Pero lamentablemente también se ponen a un out de ser eliminados.

¡Todo es tensión en el estadio! En el siguiente turno al bat se decide todo.

Otis Nixon, bateador de los Bravos de Atlanta quien el año anterior había bateado para un sorprendente .297 de efectividad, se acerca ahora a la caja de bateo.

De sus manos depende que su equipo haga o no historia en los recuerdos del Mejor Beisbol del planeta.

Nixon pisa el centro de la almohadilla de home y levanta la mirada con dirección al público, quien lo anima a hacer historia en favor de su ciudad.

Enfrente tiene al pitcher relevista, Mike Tomlin, en quien los de Azulejos de Toronto confían para que lo logre poner fuera, y así  coronarse campeones.

Mike vs Nixon, es el duelo final…!!!! Todo está en un solo turno más….

Tomlin lanza la bola y……y…y…..y……………………………………………….y………….

La verdad es que no supe lo que sucedió.

Mientras ese partido de la Serie Mundial de béisbol se llevaba a cabo, yo estaba estudiando Historia en compañía de mi tía quien se había comprometido a ayudarme a estudiar para mis exámenes.

Esa tarde, en que el partido final de la Serie Mundial de béisbol se llevaba a cabo, mi tía había acordado con mi madre que vendría a casa a ayudarme a preparar mi examen final de Historia del día siguiente. (¡¡¡Qué tino!!!)

Cuando mi tía llegó a la casa… ¡¡¡le supliqué que me dejara ver el partido de béisbol en ves de estudiar!!!!

“Por favor tía….es importante…. ¡¡¡Es la final de la Serie Mundial!!!” le expuse.

A lo que mi tía me dio un firme y amable…. “¡No!”

Todos en la vida hemos recibido estos “No´s” inamovibles y contundentes ¿Cierto?

Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos visto en la necesidad de renunciar a un “Si” deseable y placentero a cambio de un “No” conveniente pero molesto ¿No es así?

¡Duele muchísimo!… y duele en serio.

Alguna vez conocí a una persona que tuvo que renunciar a ir al Mundial de Fútbol de México 86 (con boleto ya en mano) por un viaje al que se había comprometido ir previamente de manera voluntaria. (¡Ouch!)

Estas decisiones, no fáciles pero correctas, en su momento son muy difíciles de optar pero en el largo plazo tienen una repercusión inmensurable.

Aquella tarde que no pude ver el desenlace de la serie mundial de béisbol, por ponerme a estudiar Historia, implicó uno de las lecciones más importantes que he aprendido en toda mi vida…

“Decidir implica renunciar”

Nadie puede pretender tenerlo todo… optar por un bien, significa renunciar a otros y esto es así.

Y aunque siempre podremos hacer gala de nuestros grandes dotes de negociación para no perder por completo un bien, el aprender a renunciar es trascendental en la vida.

De hecho, muchos de nuestros problemas personales y profesionales son producto justamente de nuestra incapacidad de renunciar a las cosas, de querer tenerlo todo y entonces no saber renunciar a nada.

Si bien, aquella tarde no pude ver cómo los Bravos de Atlanta perdían la serie mundial (me enteré tiempo después) si aprendí que lo que muchas veces consideramos como tremendamente valioso en realidad no lo es, y en cambio, cosas que nos pasan por triviales suelen ser de gran relevancia.

Gracias a mi tía yo no solo aprendí de Historia aquella tarde (pasé con mucha facilidad mi examen), sino que también incorporé en mi vida un tesoro de gran valía: el poder de renunciar.

¿Cual ha sido el resultado de las demás Series Mundiales de béisbol  partir de aquel año? No tengo ni idea.

¿Cual es es la importancia de optar por los beneficios de largo plazo en lugar de los de corto plazo? Toda…. toda la importancia del mundo.

Comencé la entrada diciendo que recuerdo con especial emoción aquel momento de la historia deportiva en mi vida. Así es, pero no por el resultado final de la Serie Mundial entre Bravos y Azulejos, sino por que la lección de vida que recibí de parte de mi tía me ha acompañado a lo largo de todos estos años.


Oye papá… (VII)

21 enero 2010

Esta sección tiene como objetivo profundizar en los temas centrales de nuestra fe católica. Responder a preguntas que cualquier católico o no católico se pudiera estar realizando acerca de nuestra religión y su modelo de espiritualidad. Para una mayor formación en los distintos temas aquí tratados,  Diario de un Católico recomienda la consulta constante del Catecismo de la Iglesia Católica en cualquiera de sus ediciones disponibles.

El tema central de esta sección gira en torno al diálogo que sostienen un niño de 10 años con su padre al respecto de las dudas humanas y espirituales del primero. El niño representa la inocencia de quien está aprendiendo y madurando y que por lo tanto tiene sed de conocimiento, mientras que el papá representa la fuente de tal conocimiento y la experiencia de quien ya ha profundizado en la búsqueda de la verdad y desea transmitirla a quien más ama. Padre e hijo salen a caminar todos los días un rato para platicar en la espera de la cena que mamá les está preparando en casa.

Hijo: Oye papá… ¿Cómo puedo saber si actúo mal?

Papá: Que buena pregunta hijo. Pues verás, la respuesta sencilla y rápida sería decirte que tu conciencia es la encargada de avisarte o alertarte cuando has obrado incorrectamente. Pero así como es de sencillo decirlo, en realidad implica toda una teoría ética detrás.

Hijo: ¿A que te refieres con eso de teoría ética papá?

Papá: Pues verás… déjame explicarme un poco. La Ética es la ciencia que se encarga de estudiar el deber ser del hombre y sus acciones. Es decir, que quienes se acercan a estudiar un poco de ética pueden profundizar justamente en esa cuestión que me acabas de realizar ¿Cómo se cuando un acto es correcto o no?

Hijo: ¿Osea que la ética es la encargada de decir qué está bien y qué está mal?

Papá: No precisamente… como ya te comente hace unos momentos, tu conciencia es la mejor herramienta para poder discernir entre lo que está bien y lo que está mal. La Ética lo único que hace es estudiar cómo es que formamos nuestra consciencia para poder actuar de acuerdo al deber ser de las cosas.

Hijo: A ver si entiendo papá. Me dices que debo de obedecer a mi consciencia, misma que se encargará de orientarme sobre el actuar bien o mal de mis actos. ¿Cierto?  Y Además que existe una ciencia que se encarga de estudiar justamente esta relación entre el obrar bien o mal de los seres humano.

Papá: Así es.

Hijo: Pero me queda una duda, si la consciencia es suficiente ¿Para que tenemos las leyes?

Papá: Ah pues por que justamente la consciencia solita por sí misma no es suficiente. Al darnos la consciencia al nacer, Dios nos dotó con una excelente herramienta de discernimiento, pero esta puede sufrir, a lo largo de nuestro crecimiento, deformaciones y desviaciones producto de nuestro constante golpeteo social. Justamente la Ética nos dice que la consciencia, como tal, debe de ser formada al igual que formamos nuestra inteligencia, nuestro físico, nuestro espíritu. Si por el contrario, permitimos que nuestra conciencia quede expuesta a los embates de lo incorrecto y del pobre criterio humano sin poner medios de prevención de por medio desde temprana edad, entonces esta irá perdiendo su capacidad de orientarnos correctamente.

Hijo: ¿Pero y qué tiene que ver entonces la ley en todo esto?

Papá: Las leyes del hombre, en teoría, tendrían que estar diseñadas para procurar que la convivencia de los seres humanos en sociedad sea de acuerdo a los preceptos de lo que de por sí los seres humanos ya sabemos que es bueno desde pequeños. Dado que no todos los hombres tenemos el ambiente ni los medios idóneos para formar nuestra conciencia, y hay quienes dejan que esta se deforme con el tiempo, entonces la ley nos debe de proteger de que el mal prevalezca sobre el bien.

Hijo: Esto es sumamente interesante papá. O sea que si cumplo la ley estaré obrando igualmente de manera correcta.

Papá: Así debería de ser hijo. Sin embargo las leyes humanas tienen un gran defecto…

Hijo: ¿Cual?

Papá: Pues precisamente que son diseñadas y propuestas por los mismos seres humanos a quienes rigen. Y, dado que el ser humano por naturaleza es falible e imperfecto, entonces las leyes que dicte son susceptibles de fallar y no ser del todo correctas. Lo legal no siempre es lo correcto.

Hijo: A ver explica un poco más eso papá…

Papá: Si mira. Existen tres tipos de criterios (marcos de referencia) para saber si debes o no actuar de determinada manera. Primero hablemos justamente delo legal”. Para que algo sea legal basta simplemente que exista una ley que regule dicha acción. Las leyes, se deciden por mayoría en las cámaras parlamentarias. Una persona o varias proponen una ley y un grupo de personas facultadas para hacerlo votan su aprobación o negación.  Como ya te dije anteriormente, dado que estas leyes son humanas, no son perfectas. Para su cumplimiento se requiere de la fuerza pública y un gobierno fuerte. ¿Por qué digo que pueden fallar? Pues por que dependen del criterio de humano que a su vez es capaz de fallar.

Hijo: Entiendo.

Papá: En segundo lugar, junto a lo legal, viene  ”lo conveniente”. Para que algo sea conveniente, no hacen falta la decisión de una mayoría, simplemente la aprobación personal de quien lo ve como tal. El criterio de lo conveniente lo dicta la propia persona. Así para que algo me sea conveniente basta con que yo lo decida así. En el caso de lo conveniente, la fuerza que requiero no es la del gobierno sino la mía propia, es decir mi fuerza de convicción. La gente que decide hacer algo por creerlo conveniente lo hace por estar convencida de que es lo mejor para su caso particular. Como puedes ver… a diferencia de lo legal, aquí el que decide soy yo no el gobierno.

Hijo: Me imagino que suele suceder que a veces lo que me conviene no precisamente es legal…

Papá: Exacto. Por ejemplo, puede convenir para mis intereses robar dinero a un banco, pero eso no sería legal.

Hijo: Ni correcto.

Papá: ¡Bingo! Haz llegado al punto más importante. En tercer lugar, y por encima de lo legal y lo conveniente, está “lo correcto”. Este es el criterio de decisión supremo por excelencia. Lo correcto lo es, no por que lo decidamos en mayoría, como lo legal , ni por que yo esté convencido de ello, como lo conveniente, si no por que está alineado con principios universales externos al propio ser humano. Lo correcto está basado en la “Ley natural”.

Hijo: ¿Ley natural?

Papá: Si hijo, ley natural. Esta ley es el conocimiento que el ser humano tiene del bien y del mal por propia consciencia desde que nacemos. Dios, al nacer, dota a todos los seres humano con esta percepción natural de lo bueno y de lo malo. Así, por poner un ejemplo, no necesitamos que venga alguien y nos diga que matar es malo para saberlo de por sí. Por alguna razón sobrenatural, lo sabemos desde que nacemos. Así, por estar basado en principios universales y la ley natural (distinta a las leyes creadas por el hombre) lo correcto es único y permanente. No cambia en el tiempo. Para decidir según lo correcto entonces, no basta con tener una fuerza de gobierno, ni con una fuerte convicción… se requiere de una fuerte consciencia moral.

Hijo: Ok… ok… me empieza a hacer sentido todo. Me imagino que algo puede ser legal, incluso conveniente pero no necesariamente correcto.

Papá: Así es. Por ejemplo, en muchos países lamentablemente es legal el aborto ya que los gobiernos de dichos países han despenalizado dicho asesinato intrauterino. Las mujeres que han decidido practicarse un aborto argumentan que lo hacen pues les  resulta muy conveniente hacerlo. En este caso, por ejemplo, podemos decir que el aborto es legal, es conveniente pero de ninguna manera es correcto ¿Por qué? Por que atenta contra un principio natural y universal (no dictado por los hombres) que dice “No matarás”. Así,que el gobierno puede hacerlo legal, la persona lo puede creer conveniente pero eso no lo vuelve correcto. Como podemos ver en este caso, tanto la ley humana como la consciencia de quien lo cree conveniente están deformadas por no estar orientadas hacia el deber ser universal.

Hijo: ¿Pero y entonces que es lo que debería ser?

Papá: Pues que tu convicción sea hacer lo correcto y que además sea legal. La Ética justamente te invita a creer y querer lo correcto.

Hijo: Ok papá. Me queda claro que debo de estudiar ética para formar mi conciencia.

Papá: No solo basta con estudiar ética. Para formar una buena consciencia lo ideal es estar cerca y rodeado de quienes te proponen alinearte no con lo humano sino con lo sobrenatural y trascendente. Si ya sabemos que el ser humano es falible, quedarnos sólo con lo que este propone es un riesgo. Y es aquí en done la religión entra de manera cabal y directa en la formación de nuestra consciencia. Rezar, leer el evangelio, dialogar con un director espiritual, acercarse a los sacramentos y todos los medios que la religión propone es una manera de acercarse a lo correcto. Quien piense que sólo con las leyes humanas nos bastamos corre un gran riesgo.

Hijo: ¡Wow papá! esta plática me ha servido muchísimo.

Papá: A mi también hijo.

Hijo: Vayamos de regreso a casa para cenar con mamá y explicarle a ella también todo esto que hemos aprendido hoy.

Papá: Si… y ponerlo en práctica también.

Hijo: Desde luego.


¿Tienen 20 minutos para creer?

8 septiembre 2009

Amigos…. ¿tienen 20 minutos?

El link que a continuación les comparto les llevará a los 20 minutos más llenos de fe y esperanza que el cine nos haya regalado.

The Butterfly Circus


Testimonio

3 agosto 2009

Después de leer la siguiente nota del portal ACIPrensa me queda claro que hay gente que si es capaz de comprometerse son sus principios en serio…

Miren que ser súper estrella del deporte y responder de manera coherente con lo que uno cree en frente de las cámaras de TV de todo el mundo es de reconocerse. ¡Bien por quienes no se entibian en el momento de la verdad!

“Jóven estrella del fútbol americano se confiesa casto y conmociona a la prensa”

(Les recomiendo que vean el video primero para que chequen la reacción que provoca en los periodistas el escuchar la respuesta de Tim acerca de su decisión)


Misa para madrugadores…

18 junio 2009

Hoy tuve la iniciativa de asistir a misa de 7:30 de la mañana  en el Intituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas, en donde estoy empezando a tomar un diplomado. Lo anterior es significativo en mi caso dada la enorme dificultad que me cuesta abrir los ojos cada mañana y vencer la tentación de  los famosos “5 minutitos más”. (Como estoy seguro a muchos les ha sucedido, esos “5 minutitos mas” en ocasiones se me han llegado a convertir en “5 minutos… ¡para mi cita!)

Mis actividades dentro del diplomado comenzaban a las 8:00 am, por lo que me dio tiempo de aprovechar el horario de la misa que se ofrece todos los día en la capilla de la institución  y no dejar pasar la oportunidad de iniciar mis actividades en presencia de mi mejor amigo.

Dado que la ciudad de México no se reconoce por tener el mejor flujo vial del país, sino al contrario, cada salida amerita que se lleve a cabo una planeación estratégica de alto nivel, tuve que levantarme a las 5:45 de la mañana de tal forma que, tras mi aseo y arreglo personal, me diera tiempo de llegar puntualmente a la misa. (Vale la pena mencionar que soy un “puntualiholic“, o lo que es lo mismo, adicto a la puntualidad)

Lo que resultó fue que acabé llegando a la capilla  a las 7:00 am. Me parece que junto con un señor que me encontré sentado en las bancas posteriores de la capilla, fuimos los primeros en poner un pie ahí el día de hoy. (¿A qué hora se habrá levantado este hombre?)

Así, con ese tiempo de sobra por delante, decidí aprovechar el silencio y el cautivador ambiente de ese hermosa capilla para meditar un poco y hacer oraciones de la mañana. 

-”¿A quien se le ocurre venir a misa a las 7:30 de la mañana en esta ciudad tan caótica?” -Me pregunté.

“Seguramente en la misa solo estaremos el señor de atrás y yo. Si es que aquel hombre no se ha quedado dormido, ya que ni ruido hace”. En fin, no me distraje mucho y me concentré en lo mío.

Cual fue siendo sorpresa, que en el transcurso de la media hora que estuve esperando sentado en la capilla haciendo oración,  esta se empezó a llenar poco a poco de jóvenes estudiantes, profesores y personal administrativo del Instituto. Para cuando el padre arribó a la capilla, ya había cerca de 30 personas en su interior.  Así, en un ambiente de comunidad, la misa se llevó a cabo y una vez terminada todos nos dirigimos a lo que nos correspondía.

Lo que en apariencia es una reflexión cotidiana y simple, me dejó la siguiente reflexión: Es una bendición poder empezar el día poniendo a la santa Misa como tu primer actividad del día y me queda claro que para la gente que labora en el IPADE  es una gran prioridad. No por nada es una institución de alto reconocimiento a nivel mundial en la tradición en formación de directores con valores.

Para cuando inicié las actividades de mi curso en el Instituto, yo me sentía satisfecho de haber comenzado el día de hoy con el pie derecho.


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