59 nuevos sacerdotes

29 Diciembre 2009

Me parece maravilloso…

En medio de tanto escándalo y de tanta tormenta hoy conocemos la historia de 59 nuevos seres humanos que, a pesar de todo y contra todo, el pasado 12 de diciembre en Roma, decidieron continuar con su entrega total a Cristo a través de la congregación de los Legionarios de Cristo.

Es de muchos conocida la historia oscura y dolorosa recién develada por la misma congregación de los Legionarios de Cristo, con respecto a la vida doble de su fundador Marcial Maciel. Verdad lo suficientemente escandalosa como para cimbrar y tambalear la perseverancia de cientos de seguidores de Cristo que han encontrado en el movimiento Regnum Christi un modelo de fidelidad a Cristo (tal es el caso de un servidor) .

Y aún así, habiendo conocido esta verdad, hay quienes seguimos adelante.

En especial admiro y testifico la decisión de  estos 59 hombres recién ordenados sacerdotes. Mi más entero reconocimiento y admiración a quien “habiendo puesto la mano en el arado, no mira atrás”.

¿Por qué? ¿Por qué si tu casa se ve manchada con la mentira de quien la construyó aún quieres seguir viviendo en ella? Por una razón muy sencilla…

“El arquitecto que la construyó fue hombre, pecador como todos, pero la casa no tenía como destino ser habitada por él sino por Dios, único e incorruptible ser de amor”

Si quieren conocer un poco más al respecto les invito a que accedan a este link que contiene las historias de vocación y las noticias sobre esta ordenación sacerdotal tan especial.


Mi oración predilecta

7 Septiembre 2009

Navegando por el sitio web de un amigo encontré este testimonio que explica el por qué de su proyecto personal. Vale la pena leerlo como muestra de que Dios está en todos lados:

“Al tomar un taxi en la ciudad de México noté que el taxista traía prácticamente una capilla ambulante en su automóvil. Tampoco faltaban varios rosarios colgados del espejo. Mis padres desde niño me inculcaron rezar el Rosario todos los días y ese día que tomé el taxi no traía las cuentas del rosario conmigo y le pedí al chofer que me prestara uno de los suyos, el señor un poco extrañado, accedió. Al punto de iniciar a rezarlo, le pregunté al taxista si quería rezarlo conmigo. Aún más extrañado, accedió y lo empezamos a rezar. Un poco antes de llegar a mi destino terminamos de rezarlo y el chofer emocionado, comenzó a llorar. Le pregunté el motivo y me dijo que la Virgen lo había escuchado pues un problema personal que tenía lo había resuelto mientras rezábamos el Rosario. ¿Cuántas horas pasa cada día conduciendo su carro? le pregunté. Cuando respondió que de 10 a 12 horas al día lo invité a que lo rezara todos los días pues sólo le lleva 20 minutos rezarlo y todos los días podría encontrar un momento de paz en medio del tráfico. El respondió que no sabía rezarlo. Cuando le platiqué esta historia a un buen amigo, fabricante de discos compactos, se dio a la tarea de hacer una guía del Rosario en CD. Así es como surgió esta iniciativa que al momento le ha servido al menos a 100,000 personas a rezar el Rosario tanto en México como en todo el mundo. De esta historia nació “Mi Oración Predilecta A.C.”

No quisiera explicarles mucho sobre el la propuesta de este sitio web sino más bien invitarles a que visiten la página y consideren adquirir la herramienta que nos ofrece y así colaborar en la difusión del rezo del santo rosario.

Pueden conocer más en “mioracionpredilecta.org”


Milagro eucarístico

18 Agosto 2009

Hoy un amigo me presentó este video que me ha dejado muy emocionado… Se trata de un testimonial claro y contundente de la presencia de Jesús en la eucaristía.

¡Les quiero pedir de favor que lo compartan con todos sus conocidos!


Testimonio

3 Agosto 2009

Después de leer la siguiente nota del portal ACIPrensa me queda claro que hay gente que si es capaz de comprometerse son sus principios en serio…

Miren que ser súper estrella del deporte y responder de manera coherente con lo que uno cree en frente de las cámaras de TV de todo el mundo es de reconocerse. ¡Bien por quienes no se entibian en el momento de la verdad!

“Jóven estrella del fútbol americano se confiesa casto y conmociona a la prensa”

(Les recomiendo que vean el video primero para que chequen la reacción que provoca en los periodistas el escuchar la respuesta de Tim acerca de su decisión)


Sobreviviendo al mar

27 Julio 2009

Seguramente ya muchos se habrán enterado de la experiencia tan trágica que vivieron los pasajeros del buque de la armada “El Maya”.

La noche del 2 de julio, 79 familiares de presos de las Islas Marías, 10 misioneros católicos y 30 marinos que tripulaban la nave se percataron que, 4 horas antes de llegar a su destino final (sarparon del puerto de Mazatlán con destino a las Islas Marías), el barco se empezó a incendiar. Obligados por este siniestro, y coordinados de manera ejemplar por el grupo de marinos, todos saltaron al mar y se subieron a las lanchas salvavidas.

Afortunadamente, unas horas después, y gracias  a que una avioneta particular pasó por la ruta, fueron rescatados con vida y llevados a su destino final. Habiendo pasado por esta experiencia tan aterradora (que incluyó algunos tiburones merodeando las balsas salvavidas) cualquiera hubiera decidido desistir de la misión original y regresar a casa. Sin embargo, los misioneros, comandados por el padre Bernardo Skertchly decidieron no dar marcha atrás y llegar a cumplir su objetivo final: misionar a los presos y sus familiares de las Islas Marías.

La historia completa puede leerse en el diario Reforma en la edición del 25 de julio, así como también pueden encontrarse (aún)  los videos del testimonio del padre Bernardo junto con una chica misionera que vivió igualmente la experiencia en la versión en línea del periódico.

Vale la pena recalcar la templanza mostrada por el padre en el momento en que todos los tripulantes, creyendo que iban a morir, le piden que los confiese. El padre Bernardo, ante la multitud de 40 personas exclamó: “Para todos los que estén arrepentidos, ésta es una absolución general, los absuelvo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y… ¡nos vemos en el cielo”

Afortunadamente, Dios permitió un final feliz  y nos dio una muestra más de cómo se hace presente en medio de cualquier tragedia.

Sin duda alguna, para mi esta expresión de “¡Nos vemos en el cielo!” es un nuevo himno de esperanza y fe.


Testimonio de grandeza espiritual

13 Julio 2009

Hoy quiero transmitirles un testimonio que conozco de primera mano y que considero una de las experiencias más conmovedoras y vivificantes que me ha tocado presenciar. De igual manera busco ofrecerlo como una muestra de que somos nosotros los encargados de demostrar que Dios existe y no viceversa…  

Luis y Adriana son esposos y padres de unos hijo maravillosos. Como pareja son ejemplares y desde hace ya casi 10 años he tenido la oportunidad de estar ligado a ellos vía una amistad de principio profesional (Luis fue uno de mis mentores en la Universidad) y posteriormente espiritual.

Lo que caracteriza a la familia Alverde, a mi parecer, es su disponibilidad por dejarse llevar por lo que Dios les va presentando como pruebas en la vida. Y esto no lo digo por que sí, ya que basta entablar un dialogo con cualquiera de los dos para darse cuenta de que Dios los eligió bien para ponerlos en el camino de la fe.

Sin embargo lo inspirador de su testimonio es lo  que a continuación narro:

En septiembre del 2004, a la edad de 3 años, Alejandro, el segundo de tres hijos del matrimonio Alverde Castro fue ingresado al hospital para una operación programada de anginas y adenoides, misma que el doctor había recomendado realizarse en orden de ayudarle al pequeño a oxigenarse bien.  Tras esta intervención quirúrgica en la que todo parecía haber salido normal, Ale fue dado de alta para proseguir a sus respectivos cuidados y curaciones en casa.

Unos días más tarde, Luis y Adriana tienen que regresar de urgencias al hospital tras encontrar que Ale estaba teniendo una hemorragia bastante severa. Aunque en el hospital lograron estabilizarlo por unas horas, Ale no aguantó por mucho tiempo y unas horas después, producto de varios paros cardiacos, fue declarado con muerte cerebral. Aquel pequeñito que días antes había ingresado al hospital para una operación de rutina, como muchas que se practican en infantes de su edad, había regresado al mismo lugar para entregar su vida a Dios de manera definitiva.

Inmediatamente después de que Ale fue declarado con muerte cerebral, y con el dolor en el alma a todo lo que da, sus padres optaron por tomar la decisión que cambiaría el sentido de toda su vida a partir de ese momento. Un sacerdote, consejero espiritual de la familia, les acercó información sobre la donación de órganos y de cómo Alejandro, en su estado, era candidato ideal para ser donante.

Luis y Adriana, pidiendo a Dios toda la resignación que humanamente es posible,  aceptaron donar los órganos de su hijo despidiéndose de él  pues ya no volverían e ver nunca más, al menos físicamente.

En palabras de Adriana: “Realmente no se cuando dije va, por Dios que no sé, pero bendito Dios que lo dije, ahora lo reflexiono y estoy segura que Dios estaba ahí con nosotros y el me dijo que lo hiciera, era lo que él quería de mí”

Ya estando en la funeraria, en medio del máximo dolor que solo la pérdida de un hijo ocasiona, recibieron una llamada telefónica que les confirmó el plan magistral de Dios al respecto: “Felicidades Adriana, ya tienes seis hijos más”, y es que la donación de órganos de Ale trajo como consecuencia el que se pudiera salvar la vida de seis pequeños más. 

“Fue una vida por seis vidas, así de sencillo, y si hubiera sido mi hijo quien necesitaba ese órgano, yo lo hubiera agradecido siempre. La verdad, duele y duele mucho, la muerte de mi chaparro no se me va a quitar jamás porque lo extraño, pero le dio sentido a mi vida y ese dolor está haciendo que trate de ser una mejor madre, una mejor esposa y un mejor ser humano” declara Adriana.

Dice un conocido dicho: “Cuando pierdes a una madre o a un padre, te llaman huérfano, cuando pierdes a un esposo o esposa, te vuelves viudo, pero cuando pierdes a un hijo, eso…. eso no tiene nombre”. Lo que Adriana y Luis sintieron al entregar a su hijo a Dios, solo ellos y el mismo Dios lo conocen, sin embargo  la respuesta de vida que le ofrecieron al mundo tras esta experiencia es de muchos admirada y reconocida.

A raíz de la muerte del pequeño Ale, Adriana pudo darse cuenta de lo carente y mal organizado que es el sistema de donación de órganos en nuestro país. Las personas necesitadas de un transplante en México alcanzan la cifra de  9,500  contrastando con el ínfimo número de donante que igualmente existen: 317. Es decir que una persona que en México es diagnosticada con una enfermedad que se cura únicamente con la asistencia de un transplante de órgano, está siendo, prácticamente, condenada a perder toda esperanza.

Es justo aquí, en donde Adriana y Luis encontraron el llamado de Dios y entendieron el por qué de lo sucedido con su hijo Ale. En Octubre de 2004, un mes después del fallecimiento de su pequeño, constituyen la Fundación Ale institución que se encargaría de promover la cultura de la donación de órganos en nuestro país así como de buscar apoyar al sistema médico nacional en la adquisición de herramientas y capacitación especializada necesaria en la materia.

Así, Fundación Ale en 2007 logró apoyar de manera satisfactoria 445 casos de pacientes que requerían de donación de órganos. Para lograr lo anterior, la fundación ha recaudado  7 millones de pesos de empresas patrocinadoras, organizaciones civiles y gobierno, mismo que ha destinado a su misión institucional de salvar vidas.

Mucho podría seguir escribiendo sobre los logros de la fundación, así como de los reconocimientos que Adriana ha recibido por su loable labor, pero yo quiero centrarme en el testimonio epsiritual de Luis y Adriana ya que, para que una gran obra suceda es indispensable que un emprendedor acepte llevarla a cabo. 

Dios actúa de maneras muy misteriosas, lo que para Él puede ser un paso más en su implantación de su reino en la tierra para nosotros puede ser un evento confuso e incomprensible. Así es y así será. No está en nosotros tratarlo de entender a cabalidad, ni mucho menos cambiarlo. Ante las aparentes desventuras de la vida sólo nos queda una posibilidad: aceptación y escucha. Aceptación pues es de Dios dejar que las cosas sucedan y escucha por que en cada evento Él nos quiere pedir algo. No podemos evitar el mal o la tragedia, pero si podemos decidir cómo reaccionamos ante estas y me queda claro que los espíritus fuertes y bien formados son los más capaces de salir adelante. 

San Pablo, en una de sus cartas a los romanos nos incita a vencer al mal con el bien. La respuesta del hombre ante el mal sólo puede ser el bien, ese mismo bien que Cristo nos enseñó a practicar hasta el extremo de la muerte. 

Hoy Luis y Adriana, ya no tienen a su hermoso Alejandro físicamente, sin embargo, saben que está presente con ellos en una manera mucho más trascendental y reveladora: Ale, al entregar su vida por ellas, está en cada una de las personas que, recibiendo un transplante de órganos, tendrán una segunda oportunidad de seguir amando en la tierra a Dios y al prójimo como a ella mismas.

(El siguiente video es el cortometraje “Por siempre” que narra la historia de lo que aquí les conté. Aunque el papel de Adriana es interpretado por Bárbara Mori, quien sale al final del filme es la verdadera Adriana Castro de Alverde, fundadora y directora de la fundación Ale)




Martín de Porres

8 Mayo 2009

Lamentablemente cuando prendí al televisión ya había transcurrido la mitad de la película. Sin embargo eso no fue pretexto para que no terminara de ver el filme sobre la vida de San Martín de Porres. Lo poco que alcance a ver me cautivó.

Yo siempre he sabido que es un santo muy famoso pero nunca me había detenido a saber por qué. Con la curiosidad a tope opté por conocer un poco más sobre la vida de este santo peruano tan venerado y me dirigí a Internet para averiguar mas sobre su vida y obra. ¿ Qué encontré? Un verdadero testimonio de amor filial a Cristo.

A continuación algunas datos que vale la pena comentar sobre la vida de “Martín el bueno”, como se le conoce popularmente al primer santo de negro de América:

- Nació el 9 de diciembre de 1579  hijo de un español y una panameña que residía en Lima.

- Ingresó al convento de la orden de Santo Domingo de Guzmán en categoría de “donado”, es decir, no tenía los mismos derechos que los hermanos y monjes de la orden, pero le permitían ayudar en las labores domésticas, mismas que aceptaba con entusiasmo con tal de estar cerca de la orden religiosa.

- Debido a sus conocimientos de herbolaria y medicina natural ayudaba a curar a muchos enfermos que acudían a él.

- Con el tiempo, empezó a crecer su fama de hombre santo y milagroso. Curaba enfermos con oración, levitaba, dialogaba con los animales (a los cuales cuidaba con gran alegría), se le veía en varios lugares al mismo tiempo (don de bilocación) e incluso se dice que predecía sucesos futuros.

- Predicaba con amor y mucha devoción la palabra de Cristo entre los sectores más desprotegidos de la sociedad. 

- Se le reconoce, por sobre todo, su gran humildad, por lo que en las imágenes se le suele representar sosteniendo una escoba entre las manos.

- Dada su alta devoción espiritual la orden del convento le admitió como “hermano”, permitiéndole realizar sus votos de pobreza, castidad y obediencia en 1606.

- Prácticamente nunca cambió su hábito con el que vestía, salvo una vez que se lo solicitó su superior y por obediencia tuvo que hacerlo, ya que prefería la frugalidad y la vida de desprendimiento.

- Martín murió el 3 de noviembre  de 1639 en medio de un gran duelo popular en la nación peruana. 

 

- Casi 200 años después de su muerte, en 1837, el Papa Gregorio XVI lo beatificó.

No cabe duda que la cualidad principal de los santos no está determinada tanto por sus milagros y proezas extraordinarias, sino por las ganas que muestran durante toda su vida de estar cerca de Cristo.


Mi abuelita…

13 Abril 2009

Hoy hace tres meses falleció mi abuelita Margarita y, por lo mismo, el día de hoy  asistí junto a mi familia a la misa ofrecida en honor a su memoria. 

Mucho podría escribir sobre la vida y memorias de mi abuelita (imagínense lo que ha de haber vivido en un matrimonio de 67 años con un militar), pero quisiera  centrarme un una de las enseñanzas que ella me legó con su ejemplo: su vida espiritual.

Desde que tengo uso de razón mi abuelita dedicaba muchísimo de su tiempo y energías al crecimiento y construcción de la parroquia “La lupita” a la cual perteneció por muchos años. Era una mujer de parroquia. Fue catequista, organizadora, vocal de distintos grupos y participó en la organización de ferias, colectas y diversas actividades económicas que le permitieron a esta parroquia juntar el dinero necesario para remodelar sus instalaciones. Mi “abuelina” (como solíamos  llamarla todos sus nietos) estaba particularmente orgullosa de haber colaborado con los vitrales de la nueva iglesia. Sentían que eran su aportación especial a la construcción de la casa de Dios.

Pasaba largas horas cantando (en su casa) canciones de la amor a Dios y a la Iglesia, mismas que tenía escritas en varias libretitas rojas que siempre sacaba para ayudarse a recordar las letras de las mismas.

Como mujer, fue fiel a su compromiso matrimonial y a su familia. madre abnegada y respetuosa de la institución familiar pero nunca dejando de lado a su fe como la base de todo. Era de esas personas que nunca entendieron como un matrimonio podía disolverse tan fácilmente en la actualidad.

Recuerdo en particular una ocasión en que me ayudó a hacer un dibujo del papá Juan Pablo II que me habían dejado de tarea en la escuela. El dibujo quedó fenomenal, sin embargo lo que más recuerdo es que mientras mi abuelita y yo trabajábamos en este proyecto ella me iba platicando sobre la gran personalidad y liderazgo de aquel hombre a quien consideraba una gran bendición para la Iglesia.

Mucho más podría decir sobre esta gran mujer de quien aprendí tanto, pero con decir que trató de vivir de cara a Dios será más que suficiente para saber que hoy, en la misa en que mi familia recordó su partida, le rezamos a una mujer que ya está en el cielo junto a su Maestro.