Jesús en el desierto…

5 Febrero 2010

Uno de mis pasajes favoritos del evangelio es la estancia por 40 días y 40 noches de Jesús en el desierto. Ayer haciendo mi acostumubrada reflexión evangélica me encontré con este pasaje tan lleno de vida, humanismo y enseñanza.

A continuación transcribo la cita evangélica y posteriormente les comparto mi reflexión al respecto… (Mt, 4,1-11)

” Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.
Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.
Él respondió y dijo:
Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo,
y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está -A sus ángeles mandará acerca de ti y e
n sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra-
Jesús le dijo:
Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.
Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.
Entonces Jesús le dijo:
Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.
El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían”

Este pasaje nos relata cómo Jesús, llevado por el Espíritu Santo se dirigió al desierto a ayunar y a orar ¿Para qué? ¿Era necesario? ¡Desde luego que sí!

Jesús en su condición de hombre quiso, antes que conquistar al mundo para Dios, conquistarse primero a Él mismo para su Padre. Jesús quiso primero dominarse a sí mismo para luego poder salir a cumplir su misión de cruz.

Al pasar 40 días y 40 noches de ayuno Jesús logro sobreponerse a lo terrenal, a lo carnal y a lo puramente superficial. Quien ha hecho ayuno alguna vez, sabrá lo mucho que forja esta actividad el carácter y si además acompañamos el ayuno con oración (tal cual lo hizo Jesús) entonces nuestro espíritu crecerá y se fortalecerá por sobre el cuerpo.

Así, como era de esperarse,  Jesús alcanzó un punto máximo de debilidad física y “tuvo hambre”… Aquí es en donde el diablo, invariablemente entra en escena en nuestras vidas. Cuando más deseosos estamos de lo carnal (por que somos humanos) es cuando más propensos somos de ser tentados.

Las tentaciones de Jesús ocurrieron en orden ascendente…

Primero el diablo lo tentó en el nivel más simple de nuestra condición humana: el cuerpo. Eta tentación tuvo lugar a ras de tierra, en donde están las piedras. Queriendo aprovecharse del hambre que sentía Jesús, le invitó a convertir estas en pan. Jesús lo pudo haber hecho, pero estaba ahí, en el desierto,  no para demostrar su grandeza como Dios sino como ser humano. Hermosa apelación le dijo Jesús “No solo de pan vive el hombre… sino  de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Y es verdad. Jesús en el desierto, si bien no se alimentó de pan, si lo hizo de oración que es el alimento del espíritu.

Habiendo sido derrotado al intentar provocar a Jesús en el cuerpo, ahora el diablo quizo tentarle en un elemento superior: la razón. Dicha tentación se llevo en un punto más alto (sobre el pináculo del templo) pues la razón es, de hecho, más alta que el cuerpo. Aquí el templo representa justamente  la inteligencia del hombre. Inteligencia que el ser humano ha utilizado para edificar y construir templos a lo largo de la historia. Entre más hermoso el templo más gala se hace de la mente que lo edificó. La arquitectura es el portento de la mente humana. Así, para esta tentación, el diablo utilizó la lógica de las escrituras. “Si está escrito es por que sucederá”. Una vez más, al igual que el templo, la lógica es un símbolo más de la razón y la inventiva humana. Pero Jesús, habiendose preparado en cuerpo y mente en el desierto, le volvió a responder utilizando la misma lógica que su tentador: “Escrito está también: no tentarás al Señor tu Dios”. Así pues, en la tentación de la razón, la mente de Jesús se sobrepone a la mente del diablo.

Y es entonces cuando el demonio, al verse derrotado en el campo del cuerpo y el de la mente, decide provocar la caída del elemento más alto de todos: El espíritu. Para esto, lleva a Jesús a la montaña más alta. Aquí, la montaña, representa el punto más elevado de la naturaleza creada por Dios: el alma. Si bien el templo (la razón) es construida por el hombre, la montaña (el espíritu) es creada por Dios. Así, el diablo quiso subir al nivel más alto posible esperando que la caída fuera igual de grande. Y habiendo hecho esto, para tentar a Jesús el maligno apeló a dos de los elementos más peligroso para el espíritu humano: la codicia y la soberbia. El diablo, en su soberbia, quiso que Jesús le adorase esperando que el Maestro se dejara llevar por la codicia. Pero una vez más, habiendo preparado su alma al igual que su cuerpo  y su mente en la oración y el ayuno, Jesús le responde de manera definitiva y tajante (tal y como se debe de responder a las tentaciones del alma): “¡Vete, Satanás! Porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás”

Es entonces cuando el diablo viendo que el cuerpo, la mente y el el espíritu de Jesús son infranqueables, se retira y le deja en paz a la merced de los ángeles que comenzaron a servirle. Es importante hacer notar que los ángeles que el diablo advirtió le vendrían a ayudar, solo aparecieron después del triunfo personal de Jesús sobre el mal, no antes. Es decir, el esfuerzo por alcanzar el bien es responsabilidad nuestra no de Dios. ¡Hermoso cierto!

Después de este pasaje, volveremos a saber de varios encuentros de Jesús con demonios, pero ahora de una manera muy diferente: Jesús los expulsa de los cuerpos que estos poseen y estos, ahora, le temen como a nadie. Jesús derrotó  a Satanás en el desierto y eso los demás demonios no lo olvidarán jamás.

Lo que me encanta de este pasaje evangélico es que Jesús no hace uso de su condición divina para sobreponerse a las tentaciones. Es capaz, desde su esencia humana (débil al igual que la de todos nosotros) de vencer al príncipe del mal. No fue Dios quien venció al demonio en el desierto, fue un ser humano. Y eso me deja en claro que, al igual que Jesús, nosotros también lo podemos hacer.

Ser tentado no es malo, dejarse llevar por la tentación y actuar en consecuencia sí que lo es.

Aquí lo importante es entender que Jesús se preparó para ese momento. No fue ninguna fuerza extranormal la que le ayudó a salir avante de las tres tentaciones. Fue el caracter que se forjó en el ejercicio del ayuno y la oración ¡Así se prepara el alma!

Cuantas veces no hemos dejado nuestro cuerpo, nuestra mente y, peor aún, nuestro espíritu a la deriva sin formación. Para esto sirve la oración… para esto sirve el amor…. para esto sirve el ayuno… para formar y forjar nuestra alma.

Al Jesús que encontramos en el desierto es uno de los más hermosos de todo el evangelio pues nos enseña, en todo su esplendor, la hermosura misma del potencial  humano cuando este está lleno de Dios.

Pues bien… espero que les pueda servir esta breve reflexión de un pasaje verdaderamente enriquecedor de la vida de nuestro Señor Jesucristo que en lo personal a mi me ha cambiado mi manera de entenderme y entender más a nuestro Salvador.


Arturo va bien…

29 Octubre 2009

Amigos…

Recientemente publiqué un post en donde solicité sus oraciones por la salud de un amigo personal. Agradezco a todas las personas que así lo hicieron. Ayer no enteramos que Arturo dejó el hospital y comienza una etapa dura y difícil de rehabilitación. ¡Vamos de gane! Para como llegó a estar de delicada la situación de su salud, que ahora esté en su casa ya es un gran avance.

A todos mis hermanos en la fe que elevaron sus oraciones por esta causa personal, no tengo palabras para agradecerles el favor. Le pido a Dios que devuelva el doble de bendiciones para ustedes y sus familias.

Una vez más… ¡Dios Existe!


Petición

26 Julio 2009

“Márcame Señor de por vida y no permitas que te abandone jamás…”


Una nueva oración

23 Julio 2009

Ayer, cuando regresaba del trabajo, decidí hacer una visita a la capilla de la Iglesia que está frente a mi casa (Considero qué vivir enfrente de una Iglesia es una gran bendición, salvo por las llamadas a misa con campanazos los domingos a las 8:00 am).

Entré en la misma, recé por espacio de unos cinco minutos y, una vez cumplido mi saludo a Cristo, me dispuse a retirarme del recinto.

Cuando estaba a punto de alcanzar la salida, me interceptó una señora formalmente vestida con traje sastre de color negro y un colguije en forma de crucifijo colocado en la zolapa de su saco y que además tenía un rosario de madera en la mano, y me dijo:
“Jovencito, por lo que puedo ver eres devoto de visitar a Cristo en esta capilla, permíteme que te regale una estampita con una oración muy bonita que te puede servir en tus oraciones”.

La señora metió su mano al bolsillo de su saco y una vez que encontró en este el objeto en cuestión, me lo extendió para que lo tomara.

“Muchas gracias Señora, le aseguro que la tomaré en cuenta” y despidiéndome con agrado por el gesto recibido me retiré del lugar.

A continuación, con el objeto de apoyar la labor de esta peculiar señora de difundir esta oración, la transcribo para que la utilicen quienes consideren oportuno comunicarse con el Creador por esta misiva.

ORACIÓN
Mi amado, mi dulce amigo, cuatro cosas hoy te pido con mucha necesidad:
Paciencia para sufrir,
Fuerza para trabajar,
Valor para resistir las penas que han de venir y me han de mortificar,
Temperamento sereno para poder resolver las cosas con santa calma
Y así tener en el alma perfecta tranquilidad.
Esto vengo a suplicaste ¡Oh mi Jesús adorado!
En este día consagrado para servirte y amarte.
Amén

Lo que me gusta de la oración es que se pide a Dios que nos conceda paciencia, fuerza, valor y temperamento, los que considero deben ser los 4 pilares de toda actitud católica de corazón.

Gracias a nuestra amiga (la señora de la Iglesia) por recordárnoslo el día de hoy.

(les pido una disculpa si el post no tiene formato y estilo adecuado pero el WordPress del Iphone no me permite ponerlo desde aquí)


Una oración peculiarmente hermosa

9 Julio 2009

Les comparto esta hermosa oración para quienes deseen poner a disposición de Jesús su labor diaria.

Sugiero rezarla en las mañanas antes de iniciar las actividades.

En especial es una de las oraciones que más me gusta pues expresa claramente lo que considero debería de ser la disposición de todo creyente para con su Creador.

Yo aprendí a rezarla acompañada del rezo del Ángelus a las 12:00 pm todos los días, y aunque está conformada de distintas oraciones unidas en una sola, a mi me parece que como conjunto es preciosa… La suelo llamar “la oración de la humildad”

“Toma mi Señor, y recibe mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi 
voluntad, todo mi haber y mi poseer. Tú me lo diste, a Tí, Señor, lo torno; todo 
es tuyo; dispón de ello conforme a tu voluntad. Dame tu amor y gracia, que 
esto me basta.

Espíritu Santo
inspírame lo que debo pensar, lo que debo decir, lo que debo callar, lo que debo escribir,lo que debo hacer. 
Cómo debo obrar para procurar el bien de los hombres, el cumplimiento de mi misión y el triunfo del Reino de Cristo.

Señor Jesús…
Te entrego mis manos para hacer tu trabajo.
Te entrego mis pies para seguir tu camino.
Te entrego mis ojos para ver como tú ves.
Te entrego mi lengua para hablar tus palabras.
Te entrego mi mente para que tú pienses en mí.
Te entrego mi espíritu para que tú ores en mí.

Sobre todo te entrego mi corazón para que en mí ames a tu Padre y a todos los hombres.
Te entrego todo mi ser para que crezcas tú en mí, para que seas tú, Cristo, quien viva, trabaje y ore en mí”


Misa para madrugadores…

18 Junio 2009

Hoy tuve la iniciativa de asistir a misa de 7:30 de la mañana  en el Intituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas, en donde estoy empezando a tomar un diplomado. Lo anterior es significativo en mi caso dada la enorme dificultad que me cuesta abrir los ojos cada mañana y vencer la tentación de  los famosos “5 minutitos más”. (Como estoy seguro a muchos les ha sucedido, esos “5 minutitos mas” en ocasiones se me han llegado a convertir en “5 minutos… ¡para mi cita!)

Mis actividades dentro del diplomado comenzaban a las 8:00 am, por lo que me dio tiempo de aprovechar el horario de la misa que se ofrece todos los día en la capilla de la institución  y no dejar pasar la oportunidad de iniciar mis actividades en presencia de mi mejor amigo.

Dado que la ciudad de México no se reconoce por tener el mejor flujo vial del país, sino al contrario, cada salida amerita que se lleve a cabo una planeación estratégica de alto nivel, tuve que levantarme a las 5:45 de la mañana de tal forma que, tras mi aseo y arreglo personal, me diera tiempo de llegar puntualmente a la misa. (Vale la pena mencionar que soy un “puntualiholic“, o lo que es lo mismo, adicto a la puntualidad)

Lo que resultó fue que acabé llegando a la capilla  a las 7:00 am. Me parece que junto con un señor que me encontré sentado en las bancas posteriores de la capilla, fuimos los primeros en poner un pie ahí el día de hoy. (¿A qué hora se habrá levantado este hombre?)

Así, con ese tiempo de sobra por delante, decidí aprovechar el silencio y el cautivador ambiente de ese hermosa capilla para meditar un poco y hacer oraciones de la mañana. 

-”¿A quien se le ocurre venir a misa a las 7:30 de la mañana en esta ciudad tan caótica?” -Me pregunté.

“Seguramente en la misa solo estaremos el señor de atrás y yo. Si es que aquel hombre no se ha quedado dormido, ya que ni ruido hace”. En fin, no me distraje mucho y me concentré en lo mío.

Cual fue siendo sorpresa, que en el transcurso de la media hora que estuve esperando sentado en la capilla haciendo oración,  esta se empezó a llenar poco a poco de jóvenes estudiantes, profesores y personal administrativo del Instituto. Para cuando el padre arribó a la capilla, ya había cerca de 30 personas en su interior.  Así, en un ambiente de comunidad, la misa se llevó a cabo y una vez terminada todos nos dirigimos a lo que nos correspondía.

Lo que en apariencia es una reflexión cotidiana y simple, me dejó la siguiente reflexión: Es una bendición poder empezar el día poniendo a la santa Misa como tu primer actividad del día y me queda claro que para la gente que labora en el IPADE  es una gran prioridad. No por nada es una institución de alto reconocimiento a nivel mundial en la tradición en formación de directores con valores.

Para cuando inicié las actividades de mi curso en el Instituto, yo me sentía satisfecho de haber comenzado el día de hoy con el pie derecho.


Rezar por la salud de nuestro país…

28 Abril 2009

Ayer le llegó a mi esposa a su celular una petición para que nos uniéramos a una cadena de oración de un Padre Nuestro a las 10:00 pm para pedir por la salud de nuestro país.

Así, justo a las 10:00 de la noche hicimos una pausa en nuestra actividades, nos tomamos de la mano y nos pusimos a rezar…

Afortunadamente estamos en una ciudad en la que aún no se ha manifestado de manera severa el virus de la influenza porcina, pero si hemos de reconocer que este mal biológico no ha resultado cosa sencilla para nuestro país. Aunque nuestras autoridades, a mi parecer, lo están haciendo muy bien, aun estamos en la espera de que todo vuelva a la normalidad.

También me tocó ver en las noticias que en la ciudad de México, la ciudad de mayor afectación del virus, después de haber estado guardado por más de 100 años se sacó en peregrinación la imagen del Cristo de la Salud. A este Cristo se le ha pedido en otras ocasiones que nos ayude para combatir epidemias, sequías y otros males que han afectado la salud de nuestra población. 

Muchas son las recomendaciones sanitarias que la Secretaría de Salud hace a través de los medios para prevenir que esta epidemia se siga propagando. Por mi parte, recomiendo a todos mis hermanos de la Iglesia Católica que no dejemos de pedirle a nuestro Señor que nos conceda la unión y la fortaleza necesaria para salir adelante de esta prueba.


Misas por TV…

27 Abril 2009

Ayer, en una decisión que apoyar las medidas sanitarias del gobierno mexicano para combatir el brote de la influenza porcina, la Iglesia Católica en México tomó la decisión de cancelar los actos litúrgicos dominicales en la ciudad de México, por lo que por primera vez en muchos años, un gran número de fieles tuvieron que aprovechar la transmisión en vivo por TV de la misa dominical desde la basílica de Guadalupe, misma que se llevó a cabo a puerta cerrada.

Iglesia es en donde están los que se reúnen en nombre de Jesús… así sea virtualmente desde sus casas.

Además, el cardenla Norberto Rivera ha difundido esta hermosa oración para pedir por el cese de esta epidemia en nuestro país:

“Santa María de Guadalupe:

A ti que nos amas con especial ternura,

velas por nosotros con maternal intercesión

y nos procuras siempre tu eficaz ayuda

suplicamos tu protección y auxilio

para superar pronto esta epidemia

que ha venido a afectar nuestra nación.

Cúbrenos con tu manto,

líbranos de este mal.

Ruega por todas las autoridades

y por quienes tienen poder de decisión

para que sepan establecer medidas y prioridades

para prevenir y ayudar a toda la población,

y en particular a quienes son más vulnerables.

Concédenos prudencia y serenidad

para actuar con mucha responsabilidad

y así evitar ser contagiados o contagiar.

Socorre al personal de salud,

vela por la recuperación de los enfermos

y sé consuelo de quien se encuentran en duelo.

Madre del Verdadero Dios por quien se vive,

Tú que nos has rescatado de otras plagas,

encomiéndanos a la misericordia

de Aquel que nos sanó con Sus llagas

y nos libró de la muerte con Su resurrección.

Enséñanos a unir nuestro dolor al Suyo

para hallarle sentido redentor

y salir de esta adversidad fortalecidos

en la fe, la esperanza y el amor. Amén.”


La influenza en México…

27 Abril 2009

Nuestro país está pasando estos días por una prueba bastante difícil que calará nuestra capacidad de organización social. Desde hace unos días, se ha desatado un brote de “influeza porcina” en algunas de las principales ciudades del país y hoy por la mañana, acaban de decretar a nivel nacional el paro de muchas actividades (escolares sobre todo). Al momento en que escribo estas líneas, las autoridades reportan el deceso de aproximadamente 150 personas por esta causa.

Este tipo de eventos nos obligan a reflexionar sobre nuestra condición de debilidad ante los fenómenos naturales y biológicos. Dios creó al hombre, pero en su diseño no le ha concedido la inmunidad total. Somos hombres y como tal debemos de entender nuestras limitaciones.

Una oración por que todo termine pronto y con el menor daño humano posible.


Una experiencia de vida

24 Abril 2009

Juan Hernández tiene una historia de la que podríamos hacer una película taquillera. El drama giraría en torno a la experiencia de un hombre que tras 17 años de haber estado recluido un una cárcel de Estados Unidos es dejado en libertad al lograr demostrar su inocencia. De no haberlo hecho a tiempo, Juan hubiera tenido que enfrentar el final inevitable de su condena: la pena de muerte.

 

Juan tuvo la “suerte” de contar con el apoyo de una juez que decidió re-abrir su caso tras considerar que había las evidencias suficientes para hacerlo. Tras 17 años de reclusión en espera del mortal final, una prueba de ADN comprobó lo que siempre Juan se cansó de afirmar: que era inocente.

 

Con lágrimas en los ojos, Juan jura tener la certeza de que dos de sus compañeros de cárcel, ya ejecutados, también eran inocentes. Juan recuerda que, a diferencia de la visión fría e indiferente del “sistema”, el logró ver en estos dos compañeros a unos seres humanos capaces de hacer el bien y obrar rectamente. “Me enseñaron a leer y a escribir, cuando nunca nadie me había dedicado ese esfuerzo”.

“¡No están matando monstruos sino seres humanos…!” grita al cielo.

 

Como muchos en su misma situación, Juan sufrió el abuso de un sistema judicial que se jacta de ser de primer mundo pero que no es capaz de velar por el derecho principal de cualquier ser humano, el respeto y la defensa de la vida. Al final, Juan Hernández sólo recibió un billete de 100 dólares y un par de jeans al salir de la cárcel. Nunca escuchó de nadie un “perdón por lo que te hicimos”.

 

Expongo este caso ya que actualmente en México un partido político esta invirtiendo enormes cantidades de dinero en la promoción publicitaria de una iniciativa que permitiría la pena de muerte para asesinos y secuestradores. Ya se han iniciado los debates y los foros de discusión en la cámara de diputados.

 

¿Por qué combatir el mal con mal? ¿Por qué tenemos la costumbre de proponer siempre soluciones de corto plazo y carentes de profundidad? Si Cristo vino a convertir a los pecadores hacia el bien y la verdad, no será que debemos de imitarlo para conseguir lo mismo con quienes se alejan de Él.

 

“¿Y Si fuera tu hermana, tu hija o tu madre a quien hubieran secuestrado y matado?” me dirían algunos.

Definitivamente yo, lleno de coraje y odio en mi interior, sería el menos calificado para juzgar al agresor. Así que prefiero preparar mi espíritu con oración…

Señor, por que se que soy pecador y un ser débil lleno de odio y prejuicios, te pido que si es tu voluntad que yo pase por una prueba de tal magnitud, me des la fortaleza necesaria para seguir defendiendo lo que hoy predico como tu lo hiciste en la cruz: ¡Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen!”

 

¡Sí a la vida!