Usemos nuestras Iglesias…

18 enero 2012

Una de las delicias de la ciudad de México, desde mi particular punto de vista, es que uno puede encontrarse con una gran cantidad de Iglesias en las distintas colonias que la conforman.

Me percaté de esto cuando caminando desde mi casa hasta mi oficina (ejercicio que he empezado a realizar de manera habitual) me he topado con por lo menos cuatro Iglesias en mi rumbo.

Es maravilloso saber que en esta ciudad si uno quiere acudir a una Iglesia no necesitaría recorrer más de 10 minutos caminando para encontrarse una.

De repente no reparamos en esta situación, pero como católico es una gran bendición disponer de este beneficio en la ciudad en la que se vive.

Lamentablemente no podríamos decir que esta cantidad de Iglesias corresponde a una demanda igualmente numerosa de las mismas.

En la mayoría de veces que ingreso a las Iglesias (cuando estas no tienen las puertas cerradas) noto que están vacías y solitarias, aunque estas se encuentren rodeadas de asentamientos urbanos densos.

Si uno acude a un templo budista en Japón, estos habitualmente están repletos de personas en estado de oración y meditación. Recuerdo que en una visita que realicé a dicho país, nos resultó particularmente complicado ingresar turisticamente a conocer algunos templos pues estos estaban siendo usados por personas que acudían a ellos para practicar su religión.

Amigos católicos…

¡Para eso son los templos! Para ser usados.

Si bien en ciudades como la mía uno puede maravillarse al encontrarse rodeado de Iglesias por todos lados, sería mucho más gratificante encontrar que dichos templos estuvieran siendo utilizados a cabalidad por los feligreses de nuestra Iglesia.

Es triste que muchas veces los templos católicos de nuestras comunidades son visitados más por turistas extranjeros, incluso pertenecientes de otras religiones, que por los mismos católicos.

¡Vayamos a nuestras Iglesias! ¡Usémoslas!

Si tienen que leer algún documento de trabajo, si tienen que meditar sonde alguna idea, si disponen de cinco o diez minutos de descanso, si se aproxima un proyecto importare, si están en la espera de una noticia, o si simplemente quieren estar cara a cara con el Creador del universo… ¡Acudan a una Iglesia!

Las Iglesias no son lugares exclusivamente dominicales (Dios mismo no lo es).

Así que si tienen la maravillosa oportunidad de disponer de una Iglesia cercana… aprovéchenla y sáquenle el máximo provecho posible.


Ser cristiano…

6 septiembre 2011

Recuerdo que hace tiempo un amigo me comentaba lo siguiente:

“¿Por que los católicos hemos dejado que se nos quite el título de cristianos. Hoy en día parece que existe una distinción clara entre quienes son católicos y quienes se dicen ser cristianos? ¿Que acaso no está mal permitir dicha separación del término?”

Desde luego que está mal.

Con el surgimiento de sectas e ideologías separatistas a la Iglesia Católica, se han proliferado movimientos que se hacen llamar “cristianos” y muchos católicos hemos cometido el error de permitir que dicha separación sea aceptada.

Todos los católicos somos cristianos, pero parecería que no todos los que se dicen cristianos suelen ser católicos. Nuestra Iglesia Católica apostólica y Romana pertenece a la persona de Cristo… luego… ¡los católicos somos Cristianos!

Así, los que hemos decidido pertenecer a la Iglesia que Jesucristo instauró en la persona de Pedro y sus sucesores, debemos de recuperar el empuje por denominarnos a nosotros mismos Cristianos, sin excepción y separación alguna.


Los jóvenes

25 agosto 2011

Pues bien, recién terminó la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid.

Una pregunta nos debe de atender a quienes presenciamos y seguimos de cerca los pasos del Papa Benedicto XVI durante este encuentro:

¿Por qué la Iglesia convoca a los jóvenes?

Juan Pablo II lo llegó a expresar de esta bella manera en una de estas jornadas:

“Jóvenes, en ustedes está la esperanza del mundo; porque ustedes pertenecen al futuro y el futuro les pertenece a ustedes”

Esta es la razón por la que la Iglesia llama cada dos años a los jóvenes a reunirse en torno al Papa, para refrendarles el llamado a construir el mundo que queremos, el mundo que Dios quiere para sus hijos.

Cada dos años los jóvenes católicos del mundo renovamos nuestros votos de adhesión a la Iglesia y a la guía del Papa. Laicos, seminaristas, consagrados, futuros matrimonios, todas las vocaciones se renuevan en estas jornadas.

Personalmente este encuentro, el cual seguí por Internet,  me deja mucho de positivo, pues actualmente paso por una etapa de discernimiento profesional importante y las palabras de Benedicto XVI me ofrecen una luz imprescindible para encontrar las respuestas que busco.

Hoy confirmo mi vocación…“soy joven, soy católico y sobre todo… ¡Soy fiel seguidor de Cristo!”

 


¿Debe la Iglesia meterse en los asuntos públicos?

8 agosto 2011

En México, y me imagino que en todo el mundo, la Iglesia empieza a ser fuertemente criticada por atreverse a fijar una postura en casi todos los temas que afectan el desempeño político de los distintos gobiernos.

Con el argumento de la defensa de un estado laico (que rige igual para todas las creencias) los críticos de la Iglesia le piden que no se inmiscuya en temas que serían de incumbencia solo de gobernantes y gobernados. (Ej: La promulgación de leyes contra la vida, la supuesta defensa de los derechos de ciertas minorías)

La pregunta que me surge es la siguiente:

¿Debe la Iglesia opinar sobre los asuntos públicos?

Mi respuesta es… desde luego.

¿Qué más necesitado de orientación moral puede existir que la promulgación de leyes que regirán la convivencia de las sociedades? Si la estipulación de una ley es algo que acabará por afectar el comportamiento de un individuo, se esperará que esta ley esté apegada a la ley natural de Dios, misma que la Iglesia ha defendido siempre.

Claro, siempre me orientaré  más por preferir antes que una posición de conflicto entre Iglesia y Estado, una postura de cooperación y consejo mutuo. Una a otra se podrían aportar mucho si se permiten escuchar lo que cada una tiene que decir. Al final de cuentas tanto Iglesia como estado son de las instituciones más antiguas en la historia de la humanidad, por lo tanto, algo han de saber sobre como hacer las cosas.

Sin embargo, la ventaja que tiene la Iglesia por sobre el estado es que la primera acumula y reflexiona su experiencia de humanidad a cada año que pasa, nuestra Iglesia se va volviendo más sabia, mientras que la postura del estado depende en gran medida de la idiosincracia y la individualidad del gobernante en turno.

La Iglesia evoluciona lentamente conforme aprende más y más de la misma humanidad a la que orienta, mientras que en el otro lado, todos hemos visto como los estados a lo largo de la historia se reformulan y se replantean de manera completamente distinta al gusto de quien llega al poder.

Es por eso que si bien la Iglesia no tiene el carisma de gobierno de naciones, si que lo tiene en la orientación moral de la vida cotidiana y social del mundo. Por lo mismo es perfectamente entendible que fije una postura que servirá de marco de referencia ante las distintas preocupaciones humanas.

¿Quien mejor que la Iglesia para decirnos cómo actuar ante la nueva ola de investigación genética? ¿Qué otro referente moral más adecuado que la religión para ofrecernos luz sobre cómo actuar ante las nuevas posibilidades de acceso casi ilimitado a la información vía el Internet? ¿Quien mejor que nuestra Iglesia para indicarnos cómo debe de ser el modelo de familia al que los seres humanaos con vocación debemos de aspirar? ¿Quién mejor que la Iglesia para ayudarnos a alinear nuestra conducta con los designios del Creador?


Datos curiosos desde Google

18 junio 2011

Si buscamos los siguientes conceptos en Google encontraremos los siguientes números…

La palabra “Dios” arroja 226,000,000  resultados.

La palabra “Jesús” arroja 22,700,000 resultados.

La palabra “Jesus” (sin acento) arroja 692,000,000 resultados.

La palabra “Católicos” arroja 15,500,000 resultados.

La palabra “Iglesia” arroja 118,000,000 resultados.

La frase “Virgen María” arroja 5,690,000 resultados.

La palabra “Santidad” arroja 8,720,000 resultados.

La palabra “Amor” arroja 730,000,000 resultados.

La palabra “Religión” arroja 51,900,000 resultados.

Esto así… pero no debo de dejar de mencionar que existe una palabra que arroja el mayor número de resultados en Google: 1,190,000,000 (mil ciento noventa millones de resultados). Esto quiere decir que, incluso más que el termino “Amor”, es la palabra que presenta la mayor cantidad de resultados en el famoso buscador de Internet. Esta palabra es… “Fe”.


Pedir consejo al gran consejero…

14 junio 2011

Hace un par de días caminaba por la calle y decidí pasar a una Iglesia que está cerca de mi oficina para realizar una visita a Jesús.

En esta ocasión quise entrar para poner a su disposición ciertos problemas y dudas que me vienen a la cabeza. Son ese tipo de problemas que uno empieza a sentir que le es prácticamente imposible resolver solo. Cuestiones que durante mucho tiempo se empiezan a clavar en el alma y pareciera que no te dejan en paz.

Pues bien, ingresé a esta Iglesia y me dispuse a “entregarle” por completo estos problemas a Dios. No es actitud de rechazo y olvido de los mismos, pero si en el de pedir ayuda a quien todo lo puede. “Yo no estoy pudiendo solo Señor… acudo a ti para que me aconsejes cómo actuar”

Hoy, un para de días después de dicha visita, mis problemas y cuestiones siguen presentes, pero ahora sé que tengo una mente muy superior trabajando en ellos. Y por lo pronto, me siento acompañado en mi andar en busca de la mejor solución.

Teniendo a Dios de mi lado como consejero, y contando con mi firme disposición por trabajar en el camino de mi santidad…. no me queda duda que ningún problema me detendrá.


Visita rápida

2 junio 2011

Hoy, camino rumbo a mi oficina, paré a hacer una visita de 10 minutos a Dios en una Iglesia.

No fue nada especial, no reparé en grandes oraciones ni en tratar de aprovechar alguna liturgia. Simplemente paré un momento a decir “Aquí estoy presente señor, por un momento”.

Después de decir esto guardé silencio, cerré los ojos por un rato y salí nuevamente rumbo a mi destino laboral.

Este tipo de acciones inesperadas estoy seguro que le han de agradar a Dios… Por lo menos a mi me encantan.


La iglesia no se vende. Punto.

16 abril 2011

Anoche estaba viendo un documental sobre la vida y obra de Juan Pablo II y en este aparecía el testimonio de uno de sus más grandes críticos: el sacerdote y pseudo teólogo suizo Hans Küng. (¿Por que incluir un testimonio contradictorio en un DVD que busca supuestamente difundir la obra de un gran hombre?)

Hans Küng ha llenado de polémica la doctrina de nuestra Iglesia argumentando que esta se encuentra fuera de toda actualidad. Kung acusa a Juan Pablo II de haber sido un Papa retrógada y poco hábil para vender sus ideas sobre “defensa de la vida”, “anticoncepción” y “homosexualidad” a los fieles del mundo.

Ya en otras publicaciones he publicado al respecto de mis postura, pero no me cansaré de decirlo una y otra vez cuantas veces sea necesario…

“La doctrina de la Iglesia no tiene como misión adaptarse a la voluntad del hombre, sino a la voluntad de Dios”

Es tarea del ser humano adaptar su comportamiento conforme a las enseñanzas de la Iglesia y no la de la Iglesia adaptarse al comportamiento (siempre errante) del ser humano.

Es común escuchar, no solo de boca de teólogos desvirtuados como Küng, sino de muchos fieles confundidos frases del tipo “La Iglesia debe de adaptarse a los nuevos tiempos” , “La Iglesia no debe de negar la realidad del mundo”, “Los Papas no han querido escuchar las voces de sus fieles”.

¡La Iglesia no es un partido político! ¡No es una empresa comercial! En ambos casos estas instituciones lo que buscan es escuchar la voz del cliente y hacer todo lo posible por ofrecérselo…. ¡a cambio de un voto o de dinero claro!

En cambio, la iglesia es un modelo de salvación universal que no busca dinero, votos ni popularidad… tan solo el bien de cada uno de los hombres de este planeta.

Quien quiera adoptar el modelo que la Iglesia propone, será bienvenido, quien no… ¡es libre de buscar otro camino!

Desde luego que la Iglesia debe de modernizar cada día sus maneras de llevar El Mensaje que le fue encomendado, el mismo Juan Pablo II fue pionero en el uso de las nuevas tecnologías para lograr llegar a más y más fieles en el mundo, pero una cosa es adaptar la forma y otra el fondo del mensaje.

La forma de llevar el mensaje es lo que debemos de modernizar…. ¡No el mensaje en sí!

Amigos católicos del mundo… no se dejen confundir por las falsas voces que constantemente se escuchan tratando de desvirtuar la forma de evangelizar de nuestra venerada Iglesia.

¡Vayamos al ritmo que los Papas nos proponen para asegurarnos que el mensaje de salvación se preservará intacto hasta el final de los tiempos! Los hombres y nuestras ideas pereceremos… la Iglesia perdurará hasta el final de la historia.


10 razones por las que podrías considerar ser católico

12 enero 2011

Este post va dirigido a todos aquellas personas que no son católicas pero han emprendido la búsqueda de una respuesta espiritual en su vida y como tal están abiertos a recibir propuestas de quienes sentimos que ya hemos encontrado una respuesta bastante sólida a igual búsqueda.

Pero también va dirigido a quienes ya son católicos, pues estoy seguro que conocen a alguien cercano que, estando buscando una respuesta de vida, podría beneficiarse de conocer algunas cuantas de las cientos de razones por las que a millones de personas nos encanta ser católicos…

Así que sin más preámbulos, aquí mis 10 razones por las cuales alguien debería considerar nuestra religión como una respuesta a la búsqueda que todo ser humano emprende para encontrar sentido a su vida:

1.- Por el amor. Si tuviera que dar una sola razón, sería esta. Existen millones de ejemplos y pruebas en el mundo que el amor es la fuerza que le da sentido a toda la existencia humana (¿alguien lo puede dudar?). Y en este sentido la religión católica, como ni ninguna otra, tiene su fundamento en dicha fuerza motora. El amor humano, ejemplificado al máximo por la figura de Jesús, es la razón del ser del catolicismo.

2.- Por la tolerancia. Si, así como lo oyes. Contrario a lo que muchos pueden pensar, el catolicismo es la religión que más vive la tolerancia. Nuevamente basta con ver el testimonio de los católicos de verdad que todos los días encuentran innumerables formas de poner la dignidad humana como la única forma aceptable de valoración de una persona. El católico está llamado a amar a todas las personas sin importar creencias, razas, comportamientos sexuales, estado civil o puntos diversos de vista.

3.- Por María. ¿En verdad sigues creyendo que el catolicismo es una religión puramente varonil y machista? Entonces no conoces a fondo la importancia que tiene la figura materna de María como pilar de la fe católica. La basílica de Guadalupe en la ciudad de México es el segundo templo religioso más visitado en el mundo, después de la plaza de San Pedro en el Vaticano. La mujer, en la religión católica, es piedra angular que tiene como misión consolidar la fe en la familia. El católico encuentra en una mujer, María, el empuje para amar al Padre. En muchas iglesias podrás encontrar la siguiente inscripción: “A Dios, a través de María”

4.- Por la eucaristía. En ninguna otra religión se tiene la plena confianza de que Dios baja desde su grandeza celestial a convivir directamente con nosotros a través de un medio palpable y concreto como la eucaristía. Esta no es una representación de Dios, ni un simulacro, no. Cada hostia consagrada es Dios mismo en persona. Y aunque para un ateo esto pueda resultar muy difícil de aceptar , a través de la los ojos de la fe es que esta verdad empieza a cobrar sentido. Primero viene la fe y luego la verdad.

5.- Por la defensa de la vida. Si se da por sentado que la vida es el valor más preciado a defender en este mundo por cualquier ser humano, ninguna otra organización en el planeta se ha planteado tan a fondo la defensa de la misma como la iglesia católica. No se puede defender lo indefendible, así que condenar el aborto a rajatabla es una muestra de la firmeza  y valentía de las convicciones espirituales de la Iglesia católica. Un católico, por el principio del amor, no puede estar a favor de ninguna acción que perturbe y ponga en peligro el derecho más grande que tiene cada ser humano: el de tener la oportunidad de vivir.

6.- Por el perdón. Una religión que predica y vive el perdón como filosofía no puede sino llevarnos a la plenitud humana. En este sentido el sacramento de la Confesión, al igual que todos los demás sacramentos, es una demostración práctica de cómo este valor fundamental se puede vivir día a día.

7.- Por el conocimiento del hombre. Una organización que tiene 2,010 años de historia, más otros 4,000 de tradición hebrea, solo nos puede ofrecer un cúmulo de saber y conocimiento sumamente profundo del objeto que estudia: al ser humano y su relación con Dios. Todos los principios que la Iglesia nos enseña actualmente tienen como fuente su propia experiencia en “humanidad”. Los hombres mueren pero la institución que cada uno ha contribuido a construir, crece y crece con el tiempo nutriéndose de las aportaciones que cada individuo ha hecho para hacerla cada vez más fuerte.

8.- Por la fe en la humanidad. En los tiempos que vivimos nos resulta muy difícil mantenernos ajenos a los embates de las noticias que nos llegan por todos lados sobre el estado actual del mundo. Todo parece desalentador y sin rumbo. Pero dentro de este desencanto, nuestra Iglesia Católica levanta la mano para decirle a la humanidad: “¡El amor todo lo puede, no pierdan la esperanza!”. La voz de le Iglesia es portavoz de la confianza en el hombre y en su bondad.

9.- Por Dios mismo. Jesús, Dios hecho hombre, dejó en manos del apóstol Pedro el liderazgo de su Iglesia y desde entonces a él y sus sucesores volteamos a él para tener una guía. La figura del Papa representa la confianza que Jesús tuvo en los hombres para continuar con su legado en la tierra.

Pero sobre todo,  la razón más importante de todas es la siguiente…

2.- Por el testimonio de los católicos. Como en ninguna otra religión tantos y tantos hombres se han volcado completamente por una misma causa. En ninguna otra religión podrás encontrar las muestras de amor que los santos y mártires católicos han vertido sobre le mundo a lo largo de su historia. Si, estoy consciente que también hemos fallado (hombres al fin), pero la calidad de las muestras de amor que yo he presenciado en los católicos jamás la he visto en ningún otro grupo espiritual. Dime, si una persona está dispuesta a morir, literalmente morir, por su Iglesia ¿no crees que algo habrá de tener esta organización que le motiva a llegar al límite máximo del amor?

Al final de cuentas…. nadie ama tanto como el que da la vida por aquello que ama, y los católicos, millones que si lo son de verdad, aman hasta morir.


Oye Papá (X)

15 julio 2010

Esta sección tiene como objetivo profundizar en los temas centrales de nuestra fe católica. Responder a preguntas que cualquier católico o no católico se pudiera estar realizando acerca de nuestra religión y su modelo de espiritualidad. Para una mayor formación en los distintos temas aquí tratados,  Diario de un Católico recomienda la consulta constante del Catecismo de la Iglesia Católica en cualquiera de sus ediciones disponibles.

El tema central de esta sección gira en torno al diálogo que sostienen un niño de 10 años con su padre al respecto de las dudas humanas y espirituales del primero. El niño representa la inocencia de quien está aprendiendo y madurando y que por lo tanto tiene sed de conocimiento, mientras que el papá representa la fuente de tal conocimiento y la experiencia de quien ya ha profundizado en la búsqueda de la verdad y desea transmitirla a quien más ama. Padre e hijo salen a caminar todos los días un rato para platicar en la espera de la cena que mamá les está preparando en casa.

Hijo: Oye papá… ¿Cual es exactamente la labor de un obispo ?

Papá: Ah! Los obispos son fundamentales en la estructura de nuestra Iglesia. Ellos son, en una manera muy simple de entender, los sucesores de los apóstoles de Jesús. Es decir,  son los encargados últimos de continuar con la misión evangelizadora que nos dejó Jesús en el mundo.

Hijo: ¿Y si a los apóstoles los eligió Jesús en su momento, quien elige a los obispos ahora?

Papá: A los obispos los elige a quien Jesús estipuló debería de ser el líder de todos los apóstoles y futuros obispos, el apóstol Pedro y su respectivo sucesor, el Papa, quien de hecho es el obispo de Roma.

Hijo: O sea que el Papa es quien nombra a los obispos.

Papá: Si, y además les designa cual será su territorio de gobierno (jurisdicción) o lo que es lo mismo, su diócesis. Un Obispo es el líder de una diócesis o territorio diocesano.  Y al igual que en un país, existen gobernadores que regulan y velan por el bien de un determinado territorio, los obispos están repartidos por todo el mundo liderando los distintos territorios del planeta en donde habitan los católicos.

Hijo: ¿Cuantos obispos hay en el mundo?

Papá: Casi 5,000 pero es un dato que varía constantemente pues el Papa ordena obispos constantemente y reorganiza las diócesis según sea más conveniente para hacer más eficiente  la labor pastoral de una región o país.

Hijo: Entonces podemos decir que ser un obispo es una gran responsabilidad ¿no es así?

Papá: Desde luego. Tienen en sus manos las decisiones que harán que los fieles de su diócesis se acerquen más a Cristo y a sus preceptos. Es por eso que el obispo es la autoridad máxima a la que los sacerdotes acuden para conocer cuales son las disposiciones a seguir para su trabajo pastoral diario.

Hijo: ¿Y los obispos también imparten sacramentos como cualquier sacerdote?

Papá: Si,  nunca dejan de ser sacerdotes y como tal no dejan de preocuparse por atender a los fieles directamente, aunque la gran mayoría dedica más tiempo a intentar lograr que sean los sacerdotes que dependen de ellos, quienes se vuelvan más eficientes y capacitados para cumplir mejor la función de la atención directa a los católicos del mundo.

Hijo: ¿Y  también ofician misa?

Papá: Desde luego, como sacerdotes que son no pueden dejar de hacerlo. De hecho, las catedrales son los templos a donde normalmente acudimos los católicos para escucharles oficiar la santa misa. Las catedrales son las sedes espirituales y físicas desde donde trabajan sacramentalmente los obispos.

Hijo: Que interesante Papá…

Papá: Así es hijo, la Iglesia está gobernada por el conjunto de todos los obispos del mundo a quienes a su vez dirige y lidera el obispo de Roma, el Papa.

Hijo: Recemos por ellos papá. Para que puedan hacer bien su trabajo.

Papá: Es de suma importancia hacerlo, ya que su ejemplo y santidad es indispensable para lograr la implementación del Reino de Dios en la tierra.

Hijo: Vayamos de regreso a casa a decirle a mamá que el próximo domingo iremos a misa a la catedral para aprender directamente de nuestro obispo la palabra de Dios.

Papá: Me parece una excelente idea.


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