Jesús, Business Coach (lección 1)

2 abril 2012

Lecciones empresariales de Jesús, el CEO más exitoso de la historia y de la Iglesia Católica, el caso de exito organizacional más antiguo y relevante del planeta.

Después de haber estudiado varias definiciones sobre lo que significa “empresa“, llego a concluir que esta, la expuesta por Juan Pablo II en su encíclica Centesimus Annus, es, por mucho, la más acertada y rica en contenido:

“…la empresa es ante todo una comunidad de personas libres y responsables que se asocian para llevar a cabo una obra común, dentro de la cual trabajan, aportan recursos, se desarrollan en su humanidad y contribuyen eficazmente a la producción de bienes y servicios.”

En este mismo sentido Juan Pablo II reforzaba dicha definición argumentando que…

“…la empresa no puede considerarse únicamente como una sociedad de capitales, sino que es, al mismo tiempo, una sociedad de personas.”

Si, he encontrado otras definiciones que también podrían explicar bastante bien lo que es una empresa, pero pocas como esta nos proponen con tanta claridad lo que en última instancia es una organización.

Antes que entremos a hablar de la empresa como fuente de recursos económicos, como generadora de productos, como constructora de bienestar social, como patromonio y fuente de riqueza personal y familiar, debemos de centrarnos en el concepto justamente expuesto en la anterior definición de “comunidad de personas”.

Y es que es justamente este entender a la empresa primeramente como una “comunidad” lo que la hace especialmente valiosa.

Ya bien explicaba Maslow en su famosa “pirámide de las necesidades humanas” que una de las apetencias más importantes en el ser humano es su deseo por pertenecer y ser aceptado en una comunidad. Es naturaleza humana que este deseo de pertenencia se presente en cada hombre que pisa este planeta. Somos seres sociales por definición.

La empresa, pues, es una gran proveedora de satisfactores de esta necesidad natural. Al ser un lugar (no necesariamente físico) en donde convergen almas libres, la empresa se convierte en una creación naturalmente ética y deseable en la sociedad.

Por lo mismo, mi primer gran conclusión empresarial al estudiar la doctrina social de la Iglesia es que la Empresa, como facilitadora de la comunión humana, es una invensión esencialmente buena y que merece ser promovida para el desarrollo humano y social.

Ahora, centrándonos en el resto de la definición que nos propone Juan Pablo II en Centesimus Annus, encontramos que la empresa es una comnidad de personas “libres y responsables” lo que implica forzosamente hablar de la dignificación de la persona en su más alta escencia.

La empresa es esa comunidad en donde las personas que partician de ella, deben de poder ejercer plenamente el ejercicio de su libertad responsable, entendiendo que ambos términos son mutuamente incluyentes. En resúmen, decir libertad responsable significa decir “libertad correctamente ejercida”.

Como en ningún otro lugar, después de la propia familia, la empresa representa el mejor campo de aprendizaje y formación de la voluntad, esa fantástica cualidad humana que nos hace radicalmente diferentes de las otra especie animales. Es la voluntad y su desarrollo para el correcto uso de la libertad lo que “humaniza” al hombre.

Así, la empresa como centro de toma de decisiones que es, puede aportar enormemente en la forja de la voluntad rectora de dicha libertad responsable.

Tomando la esencia de la riquísima definiciónnde Juan Pablo II sobre el ser empresa, llegamos a la conclusión que la empresa es éticamente deseable y favorable para el crecimiento y el desarrollo humano.

La Iglesia, por dicha razón, no puede hacer otra cosa más que promover el ánimo empresarial en las sociedades en las que puede influir. De ahí deriba la férrea lucha que nuestro anteriro Papa emprendió contra en comunismo y su ideología anti empresarial.

Continuando con la mencionada definición, ahora leemos que la empresa tiene como objetivo alinear las volntades de dicha comnidad de personas hacia un “bien común. Esto igualmente es fundamental dado que este concepto, el de bien común, es probablemente el pilar de toda esteuctura social.

Dado que el bien común es el mayor de todos los bienes sociales, este debe de ser buscado y logrado por todos y cada uno de los individuos que conforman dicha sociedad. Nuevamente, la empresa es un campo perfecto para dicha búsqueda ética y deseable.

La empresa como comunidad, debería lograr mejor que cualquier otra institución esta alineación de voluntades hacia un fin común, uno en donde los intereses individuales de cada participante de dicha comunidad se sublevan al interés del grupo per se.

El último aspecto de la definición de empresa sobre la que profundamente hemos venido elaborando nuestros argumentos, es lo relacionado con la ide de empresa como fuente de desarrollo de la propia humanidad.

Esto bien podríamos decir que, en sí, engloba todas las demás afirmaciones propuestas. La empresa es esa comunidad a donde los seres humanos acudimos para desarrollarnos en lo que nos corresponde: nuestra propia humanidad.

Asi, la empresa es ese instrumento que, bien estructurado, nos permitirá “ser mejores seres”. Ese, después de todo, es nuestra vocación universal. El mismo Juan Pablo II nos invitaba a “ser lo que debemos ser”. La empresa nos ayuda a lograrlo. En la propia exigencia que implica el trabajo cotidiano y la labor profesioal, el ser humano se perfecciona, se vuelve mejor.

La empres como fuente de creación de valor es el mejor lugar para hacer valer nuestra propia valía humana. Solo el ser humano es capaz de crear valor pues es el único ser que, creado por Dios, es valioso en sí mismo.Así, el poder creativo que le requiere su trabajo al ser humano en la empresa, es una extensión del poder creador de Dios. Es Dios quien le promueve a hacerse dueño del mundo terrenal y la empresa es medio para este fin.

Es basto lo que podríamos seguir construyendo a partir de esta aportación de Juan Pablo II a la definición empresarial, como basto es lo que la misma Doctrina Social de la Iglesia nos aporta en la materia. Esto solo es una muestra de la gran riqueza que la madre Iglesia nos puede aportar en formación empresarial.

Por lo mismo, la Iglesia y su fundador Jesucristo, deberían en verdad ser tomados como referencia para la promoción y la formación de emprendedores en todo el mundo.

Recomiendo, en verdad, la lectura pausada y consciente de estas dos encíclicas que pueden ser consideradas como base de la postura de nuestra Iglesia al respecto de estos tópicos.

Rerum Novarum (escrita por el Papa León XIII en 1891 justo cuando las empresas en el mundo comenzaban a surgir a raiz de la incipiente revolución industrial)

Centesimus Annus (escrita por el Papa Juan Pablo II con motivo del centécimo aniversario de la encíclica Rerum Novarum)

Ambos documentos son un compendio fundamental y de gran riqueza de enseñanzas sobre el quehacer empresarial en el mundo.


Semana Santa

1 abril 2012

Ha llegado ya la semana más importante del año para los católicos.

En lo personal, siempre en esta semana procuro acercarme especialmente al sacramento de la confesión… ¡Vaya que lo necesito¡ Ser católico no implica ser perfecto, más si ser perseverante.

Debo reconocer que mi vida espiritual suele estar llena de rachas. Existen momentos en que mi actividad espiritual está corriendo a cientos de kilómetros por hora y también hay ocasiones en que mi alma pareciera estar atorada en un fango denso y profundo.

Pero, es justo en está última situación, que el riquísimo sacramento de la reconciliación me saca una y otra vez del atasco espiritual.

Es como si cada vez que acudiera al confesionario mi ser literalmente cargara nueva gasolina. Sentir que en verdad Cristo no se atora en mi pasado sino que me valora por mi futuro es una motivación maravillosa.

Por eso, en la Semana Santa reflexiono especialmente en mis errores (graves y no tan graves) y se los presento a Cristo. Él los toma y los traslada a su cruz en donde habrá de llevar no solo mis faltas sino las de toda la humanidad.

Esta idea, la de un Jesucristo no juzgador sino redentor, es probablemente la que más me conmueve en esta temporada. A Él no le importa que tanto peso le pongan mis faltas a la Cruz que está a punto de cargar. Al contrario, pareciera que me pide que no deje nada en mi interior.

“¡Dámelos todos! Yo me encargo…” es lo que me dice.

Si la humanidad en verdad supiera lo que Dios hizo por nosotros en su crucifixión, creo que de manera inmediata nos volcaríamos a los pies del Salvador y le diríamos:

“¡Gracias mi Señor! En verdad… ¡Gracias!”


Jesús, Business coach.

30 marzo 2012

Lecciones empresariales de Jesús, el CEO más exitoso de la historia y de la Iglesia Católica, el caso de exito organizacional más antiguo y relevante del planeta.

Los temas empresariales me apasionan. Desde que descubrí que la empresa es probablemente el invento social más revolucionario y poderoso de la era moderna, me he enfocado a estudiar todo lo relacionado con ellas y su gestión.

Dicha pasión por el “management” y la creación de valor económico a través de las organizaciones comerciales, me ha llevado incluso a estudiar dos maestrías en Alta Dirección de Empresas ( si…soy un nerd) y a leer cuanto libro, documento y artículo llega a mis manos en la materia.

Sin embargo, después de haber recorrido cientos y cientos de teorías y doctrinas empresariales, he llegado a la conclusión de que los mejores aprendizajes al respecto están contenidos en el libro más vendido de todos los tiempos: La Biblia.

Si el objetivo final de toda organización es lograr perdurar en el tiempo (logrando la rentabilidad), que mejor caso de estudio que el de la empresa más longeva y exitosa del planeta: La Iglesia Católica.

Como en ningún otro lugar, la historia y vida de la Iglesia y su fundador y primer “Director General”, Jesús, podemos encontrar lecciones valiosísimas para dirigir nuestras propias instituciones empresariales.

Las lecciones que aporta el estudio del liderazgo de Jesús bien podrían servir como base de cualquier escuela de negocios del mundo. Nadie como Él para enseñarnos cómo fundar, dirigir y liderar comunidades humanas unidas por la meta de conseguir un fin común.

Por eso, a través de esta sección pretendo que estudiémos esos ricos contenidos empresariales que la Biblia y sobre todo el Evangelio nos aportan en nuestra formación empresarial y directiva.

Si el gobierno de una empresa es, en resumidas cuentas, el gobierno de personas libres que se organizan de manera eficiente para lograr un bien social y al mismo tiempo, generar un bien económico, que mejor que pedir el consejo de quien se doctoró en esta materia en propia vida y a través de su ejemplo constante.

¿Quieren tener acceso al mejor coach de negocios del planeta? No le busquemos más, Jesús e y será la opción perfecta.


¡Si se puede! ¡Si se pudo!

29 marzo 2012

A lo largo de mi vida he crecido con un paradigma que pareciera estar clavado en la cultura de la mexicaneidad.

El mexicano crece creyendo que “no puede“.

“No podemos progresar….”
“No podemos trabajar en equipo…”
“No podemos tener buenos políticos y gobernantes…”
“No podemos salir del subdesarrollo…”
“No podemos ser campeones del mundo…”
“No podemos respetar la autoridad…”

“No podemos…”, “No podemos…”

Yo he llegado a la conclusión de que esta idea de impotencia e imposibilidad es producto de lo que se suele conocer como una “profecía autocumplida“. Es decir, los mexicanos “no podemos”, principalmente por que creemos que no podemos… Y así se provoca el terrible círculo vicioso de la autodestrucción.

Sin embargo, con todo y esta idea derrotista clavada en nuestra idiosincracia, llega un evento que nos demuestra que México debe de creer todo lo contrario… Que los mexicanos… ¡Desde luego que podemos!

Dicho evento fue la reciente visita del Papa Benedicto XVI.

Lo que apreciamos durante esta visita fue una gran y contundente muestra de que los mexicanos…

- sí podemos organizarnos civilmente (La vista la organizó y coordinó la sociedad civil no el gobierno)

- si podemos salir a las calles (La delincuencia y la inseguridad no nos detuvieron para salir a ver al Papa en las carreteras, lugares habitualmente peligrosos)

- si podemos festejar, vitorear y gritar sin necesitar hacer uso de grocerías y maldiciones.

- si podemos respetar la autoridad… misma que demuestra que si puede facilitar y promover el orden público para lograr la convivencia sicial.

- si podemos aliarnos y reconciliarnos… (durante la misa masiva del Papa en Silao cientos de políticos que en otras circunstancias se comportan como rivales, fueron vistos saludándose y conviviendo)

- si podemos organizarnos en equipo. Que mayor prueba de esto que el enorme y fabuloso trabajo de cientos y cientos de voluntarios que, sin recibir pago alguno, hicieron posible cada momento de la visita.

- si podemos alinearnos a una misma causa. La visita del Papa no fue un asunto de católicos exclusivamente, sino de pluralidad y respeto.

- si podemos ser reconocidos internacionalmente. La prensa vaticana (los periodistas de todo el mundo que siguen los pasos del Papa en todo momento) han comentado en innumerables ocasiones que las visitas de los pontífices a nuestro país son las mejores organizadas en todo el mundo.

En conclusión, este acontecimiento que recién concluyó fue una demostración a gran escala de lo que somos capaces los mexicanos cuando nos lo proponemos y cuando estamos alineados y por una causa de bien común.


Benedicto XVI en México

26 marzo 2012

Pues bien… ¡Ha sucedido ya!

Benedicto XVI visitó nuestro país y no pudo hacerlo sin dejar toda una estela de emociones.

Para quienes le hemos venido siguiendo desde hace tiempo y por lo mismo le admiramos, esta visita nos dejó muy satisfechos.

Personalmente no pensé que Benedicto XVI fuera a pisar nuestro país durante su pontificado (Sabemos qe no suele ser su estilo peregrinar por todo el mundo), más al ver la respuesta que su presencia suscitó en el pueblo mexicano, me dejó claro que la Iglesia Católica, en México, bien puede ser considerada una segunda casa para el sucesor de San Pedro. El Papa no visita nuestro país, simplemente llega a casa.

No fué Juan Pablo II y su gran carisma lo que sacó a los mexicanos a festejar su presencia en las calles en aquellas cinco ocasiones, no. Ahora entiendo que el fervor de millones de mexicanos es por el Papa en sí.

Solo eso explica las imágenes que todos presenciamos en televisión con multitudes abarrotando cada centímetro cuadrado de la ciudad de León, Guanajuato.

Benedicto XVI mencionó ayer antes de terminar su jornada: “¡Ahora entiendo por que Juan Pablo II se decía sentirse un Papa mexicano!”.

Y cómo no sentirse mexicano en una tierra en donde eres recibido con fiesta, cánticos y enorme admiración. Cómo no sentirse mexicano en un país en donde tenemos a una madre Guadalupana que nos cobija a todos por igual. Cómo no sentirse mexicano ante una organización impecable de un macro evento popular en el que demostramos que sí somos capaces de unirnos cuando de un motivo trascendente se trata.

Ya llegarán los días en que reflexionaremos y analizaremos los mensajes que en cada lugar Benedicto XVI nos legó. Pero por hoy solo basta sonreir y conservar la felicidad que nos dejó el haber tenido a nuestro querido Papa en tierras mexicanas.

¡Mi humilde y pequeño corazón está con el Papa!

¡México siempre fiel!


El Papa

23 marzo 2012

Alguien comentó por ahí:

A Juan Pablo II se le iba a ver, a Benedicto XVI se le va a escuchar…”

Y es que como pocas veces en la Iglesia hemos tenido a un pontífice cuyo don intelectual es universalmente reconocido.

Nuestro Papa ya está en nuestro país y los mexicanos estamos más que ansiosos de recibir sus palabras, mismas que se espera nos traigan consuelo en tiempos de extrema inseguridad y violencia.

¡Bienvenido a casa Benedicto! En
este viaje sentirás la vibra del pueblo católico mexicano. Esa misma vibra que le llevó a decir a Juan Pablo II que él se sentía… ¡Un Papa mexicano!


Buscar a Dios…

14 marzo 2012

Me pareció interesante esta reflexión que encontré mientras leía un texto de Viktor Frankl en el que el autor cita una frase de  Pascal (Físico y Matemático del siglo XVII) en el que comenta  una reflexión que nos acerca a demostrar que Dios  existe:

“Yo no te buscaría si no te hubiera ya encontrado”

Y es que solo buscamos aquello con lo que ya hemos tenido un encuentro anteriormente y por que añoramos precisamente ese encuentro es que le buscamos.

El deseo de buscar a Dios que nace en el interior de todo hombre es el resultado de esa necesidad de reencontrarnos con Dios mismo, quien al crearnos nos dio la justificación para querer regresar a Él intensamente.

Interesante ¿no?


¿Los errores de la Iglesia o los errores de los hombres?

12 marzo 2012

Suelo recibir comentarios en mi blog de personas que afirman no ser parte de la Iglesia (o no creer en Dios) pues están decepcionados de los errores que han presenciado a lo largo de la historia de la humanidad por parte de muchos miembros de la misma.

Aquí valdría la pena aclarar nuevamente un error semántico…

¿Los errores los comete la Iglesia o los comenten los hombres de la Iglesia?

No puedo estar más de acuerdo cuando se dice que atroz que miles de personas han emprendido acciones en contra misma de la humanidad usando el nombre de Dios como justificante. Mi postura al respecto es contundente y clara: ¡No es correcto y dichas personas debería de ser sancionadas! Punto.

En donde no estoy de acuerdo es cuando se argumenta que dichos errores son la muestra clara y contundente de que la Iglesia es una institución falsa y mala. Definitivamente esto es un error.

Si un padre de familia falla en lo laboral, lo moral o en cualquier otro ámbito… ¿debe de ser condenada toda su familia? ¿Acaso ese fallo pone en entredicho la validez universal de la familia como célula promotora de valores? Desde luego que no.

Afortunadamente las personas valemos por lo que nosotros hacemos y no por lo que nuestros semejantes hagan.

Así, que hayan existido miembros de la Iglesia que usando el nombre de Dios, hayan fallado en varios ámbitos no invalida en lo absoluto la veracidad del mensaje de Jesús ¿Qué culpa tiene el mensaje de los deslices del mensajero?

Por lo tanto, entiendo que puedan existir personas que se muestren indignadas ante las fallas morales y hasta personales de muchos apersonas que se dicen católicos. Yo mismo siento dicha indignación, pero lo que no puedo consentir es que dicha indignación sea un motivo personal para detener la búsqueda de Dios.

¡Dios no depende de nosotros para ser verdad!


Charlando con jóvenes

8 marzo 2012

Si yo pudiera decir que tengo un “público” por vocación, definitivamente ese son los jóvenes.

Suelo dedicar gran parte de mi tiempo a charlar con ellos, a conocer sus inquietudes y a diseñar programas que tengan como objetivo colaborar en su formación.

¡Son fascinantes!

Son inquietos e ingenuos por naturaleza. Pero es justo esa ingenuidad la que nos permite, a quienes nos dedicamos a formarles, poder inculcarles ideas y pensamientos nuevos y valiosos, mismos que suelen recibir con entusiasmo si se logra conectar con su emoción. Y es que son emocionales al límite. Probablemente es justo esto lo que los hace tan interesantes, el que vivan en una constante lucha por tratar de equilibrar lo que les grita su sentir y lo que por otro lado les trata de avisar la razón. En ellos casi siempre gana la emoción, por lo mismo, la clave está en lograr hacer que se emocionen por el bien y la verdad (no es fácil… lo se).

El tiempo y la experiencia me han enseñado a trabajar con ellos. No hay nada que me fascine más en la vida que sentarme en un café a platicar con ellos y dedicarles tiempo para escucharles y aconsejarles.

¿Que funciona con ellos?

Paciencia, dedicación, genuino interés y sobre todo… tiempo… mucho tiempo dedicado a ENTENDERLES (que no siempre significa aprobarles). Esto último es clave…

Como papás cometemos con demasiada frecuencia el error de querer juzgarles antes de entenderles y eso es lo que les aleja de nosotros. No quiero decir con esto que aprobemos y aceptemos todas su actitudes, pero antes de actuar para corregir, primero es absolutamente necesario actuar para diagnosticar.

Si se les dedica el tiempo suficiente (primordialmente en lo individual no tanto en grupo) los resultados formativos serán maravillosos.

No miente la frase que dice que los jóvenes son el futuro del mundo… siempre será así, por lo que  el tiempo dedicado a formarles en una temprana edad será, invariablemente la mejor inversión para transformar el mundo para bien.


¡¡¡¡Vuélvete millonario!!!!

1 marzo 2012

Continuando con el tema de ayer… “Combatir la pobreza”.

¿Saben cual es mi propuesta para tratar de erradicar la pobreza en el mundo….?

Formar, educar e inspirar a tantos jóvenes como personalmente pueda para que algún día…. “Se hagan multimillonarios éticamente”.

Y cuando hablo de volverse multimillonarios lo digo en el sentido económico más estricto del termino. Es decir, yo creo que…

la mejor manera de combatir la pobreza es aprendiendo a crear riqueza.

Los países más ricos del mundo (y por ende los que menos número de pobres tienen) han logrado dicha situación enfocando sus políticas y su cultura en fomentar y facilitar la creación de riqueza en sus ciudadanos. Y esto lo logran principalmente promoviendo la actividad empresarial en su juventud.

Así…

… mi estimado lector de Diario de un Católico… si en verdad quieres ayudar a tu país erradicando su pobreza,  lo que te propongo es que estudies, trabajes y te propongas … ¡volverte millonario!

Déjenme explicarles…

¿Que sucede cuando un millonario nuevo aparece en escena en un país?

Invariablemente detrás de dicha fortuna le siguen cientos y miles de empleos generados.  (Tan Solo Carlos Slim, el hombre más rico del mundo, con sus empresas genera aproximadamente 38,000 empleos adicionales en México cada año)

Y qué mejor beneficio para una sociedad que el contar con el empleo que su ciudadanía necesita. En esto coinciden todos los expertos en economía.

Cuando un nuevo millonario se crea, cientos de beneficios sociales aparecen también. Adicionalmente a la posibilidad laboral, se crean nuevas empresas que acompañan y proveen a la nueva gran corporación, aumenta el nivel de ingresos de los trabajadores contratados, se reduce la población económicamente desocupada y con ello la ociosidad que es la madre de cientos de males en la juventud. Cientos de familias adquieren seguridad y certeza, los hijos pueden seguir estudiando en vez de dedicarse a trabajar, aumenta el consumo interno lo que aumenta también la competitividad, en fin… muchas cosas favorables suceden.

Adicionalmente, la riqueza atre más riqueza, por lo que una vez que un millonario surge en la escena mundial, faltarán pocos años para que otros millonarios también surjan junto con él producto de alianzas y asociaciones.

Pero…. ahora me centro en la segunda parte de mi afirmación. “…eticamente”

Cuando me refiero a que hay que aprender a crear riqueza en el mundo, quiero decir también que esta debe de ser lograda respetando los principios éticos y humanos en todo momento. Un millonario que logró su fortuna destrozando en su camino a todos sus colaboradores y socios, tarde o temprano acabará por crear más pobreza que riqueza en la sociedad. Sus empresas suelen no perdurar en el tiempo.

Nada me gratifica más que ver a empresarios exitosos implementando programas de responsabilidad social en sus compañías a través de los cuales pretenden regresarle a la sociedad mucho de lo que han recibido de ella. Me encanta cuando conozco a personas económicamente libres y despreocupadas que siguen preocupadas por el crecimiento de sus empleados o aquellos millonarios que dedican parte de su fortuna a combatir un problema específico en el mundo (Así se erradicó la poliomielitis en el mundo)

Esos millonarios que una vez que lo han llegado a ser, asumen la responsabilidad de cambiar el mundo con sus recursos prestados por Dios, son lo que este planeta necesita y a quienes me refiero como elementos indispensables en la erradicación de la pobreza en el mundo.

Por eso mi sugerencia no solo llama a “volverse millonario” sino a hacerlo “éticamente“, entendiendo que la riqueza que Dios te pueda permitir crear y acumular vienen etiquetada con una responsabilidad de uso.

Si… sal y haz todo el dinero que tu talento te permita crear, en el camino harás mucho bien a tu país, pero jamás olvides que de ese dinero creado, ni un centavo te llevarás al cielo… ¡solo tu alma y la riqueza que puedas haber creado en ella y con ella!


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