Hoy quiero platicar sobre el tema de la pobreza.
Alguna vez Carlos Marx el ideólogo del socialismo dijo que la religión era el opio de los pueblos, con lo que quería dar a entender que la creencia en Dios y el ordenamiento de la conducta hacia esta creencia, era la causa de que existiera malestar y poco desarrollo económico en el mundo.
Me parece que existe en esta idea un error de correlación semántica (no se si este último termino exista pero se me ocurrió que sería interesante usarlo)
Veamos…
¿Los pueblos son pobres por que la religión está presente en ellos? o ¿La religión está presente principalmente en los pueblos pobres?
Aunque parezcan reiterativas ambas cuestiones no lo son y en realidad, diferenciarlas es fundamental para comprender el papel de la religión y su relación con los pobres.
No es que las naciones desfavorecidas lo sean por ser altamente religiosas. Si esto fuera cierto, países como Estados Unidos y Japón tendrían que mostrar índices de pobreza considerables. Ambos países muestran tasas bastante altas al medir de pertenencia de sus pueblos a alguna creencia religiosa.
Bastará con mencionar que la constitución misma de los Estados Unidos está referida a Dios (“In God we trust”). Todo nuevo presidente de los Estados Unidos toma protesta afirmando hacer valer la constitución postrando una mano sobre una Biblia.
Ahora bien, definitivamente si es cierto que si uno observa a las naciones más desfavorecidas económicamente en el mundo seguramente acabará encontrando que la Iglesia Católica está completamente inmersa en ellas tratando de hacer algo al respecto.
Muchas religiones, pero principalmente la Católica, tienen programas de asistencia social regados por todo el mundo.
Cientos de sacerdotes, monjas y colaboradores llegan año con año a las comunidades más pobres del mundo buscando llevar una luz a de esperanza a quienes más lo necesitan.
Y seguro se preguntarán…
¿No sería mejor que la Iglesia a los pobres del mundo les lleve dinero más que palabras de fe?
Lo hace, pero quien dice que la Iglesia posee millones para repartir. Y si los tuviera ¿Son la repartición y el subsidio deliberado la mejor manera de erradicar la pobreza en el mundo? El modelo socialista ya demostró completamente que definitivamente no lo son. De hecho, estos sistemas solo generan más pobreza y coartación de la libertad.
Un principio fundamental en temas de asistencia dicta que “nadie da lo que no tiene“, lo que nos llevaría a decir de igual forma, puesto en positivo, que “Podemos dar solo lo que tenemos”.
Así, la Iglesia Católica regala a borbotones lo que más tiene… “un modelo de esperanza y conciliación”.
Por eso, la correlación que existe entre pobres y religión no es directamente proporcional sino más bien paralelamente colaborativa (otro terminujo que no se si exista pero que usé por que creo que suena interesante), es decir… allí donde por causas del egoísmo y la avaricia humana se generan desigualdades en el mundo… ¡Ahí estará la Iglesia Católica tratando de auxiliar a los más afectados!
Las religiones no producen pobreza, más bien la tratan de erradicar en donde es más extrema… ¿cómo ? llevando un mensaje de amor.
La religión no produce pobreza, como tampoco produce riqueza económica. No es el sentido de la misma.
Quienes asumimos un compromiso religioso con alguna religión, en mi caso con mi amada Iglesia Católica, no lo hacemos con la idea de que esta adhesión nos generará algún beneficio económico. El fruto de esta acción es meramente espiritual.
Ricos y Pobres, ambos necesitamos de Dios. La Iglesia, con sus enseñanzas y su doctrina, trata de ayudar promoviendo que los primeros (10% de la población mundial) volteen a ver a los segundos y decidan hacer algo por ayudarles en su situación.
Pero la Iglesia también acude directamente a las personas en extrema pobreza (900 millones de personas en todo el mundo) y si bien no puede resolverles el tema económico (nadie lo podría hacer por sí mismo), si intenta ofrecerles el pan que más alimenta la dignidad humana… ¡El amor!
En conclusión…
Quien crea que la Iglesia es dueña de una gran riqueza económica, está equivocado. Los valores que uno ve en las Iglesias o en el Vaticano mismo como obras de arte, monumentos, templos, reliquias, son herencia del patrimonio de la humanidad. La Iglesia Católica simplemente es la encargada de velar por la preservación de las mismas.
Por todo lo anterior, no nos confundamos al creer que la pobreza es producto de una vida espiritual intensa. De hecho, el no tener esa espiritualidad en la propia vida interior es lo que genera la pobreza más aberrante de todas… ¡La falta de sentido en la vida!
Escrito por jldamian 


