Debemos ser como la luna, el astro que le brinda luz al mundo cuando este ha decido darle la espalda al sol. Haciéndolo, le recuerda al planeta que, aunque no lo puede ver por estar mirando hacia otro lado, el sol existe y que de él proviene la energía que le permite seguir existiendo.
La luna brilla iluminando la penumbra del mundo no por que tenga luz propia, sino porque estando en lo más alto del cielo, es capaz de reflejar, aunque sea someramente, los rayos de luz que recibe del sol.
“Así, tal y como la luna brilla llevándole luz al mundo por que refleja la luz del sol, así también el cristiano brilla llevando fe al mundo por que refleja la luz de Cristo”




gue bella imagen
bellisima imagen para reflexionar sobre lo pegueño gue somos
Hermosa reflexión final!