Meditación sobre la muerte

El pasado fin de semana mi esposa y yo vimos la película “La decisión más difícil”. ¡Vaya que nos encantó!

Para darles una idea de la trama del filme les comentaré que esta gira en torno a un caso bastante grave de cáncer que azota a la hija mayor de una familia. Los papás de la pequeña toman la decisión de intentar un medio poco tradicional (y poco ético…) para ayudar a su hija a salvarse: Utilizar la genética para procrear a una segunda hija de quien, una vez nacida,  obtendrán  los órganos necesarios para mantener viva a la hija enferma. La trama central del filme se da cuando la hija donante decide que ya no quiere ser utilizada más para esos fines y emprende una acción legal en contra de sus padres, lo cual causa una irritación en su madre quien quiere, a toda costa mantener viva a su hija mayor, lo que sin la ayuda de su hermana menor resultaría casi imposible.

No es mi intensión ahondar en el dilema ético de forzar a un hijo o ser sometido a intervenciones médicas para salvar la vida de un hermano, sino más bien lo que quisiera es proponer una meditación sobre el tema de la muerte y lo que esta debe de representar para el católico.

¿Qué es la muerte? ¿Por qué es tan dolorosa? ¿Por qué le tenemos tanto respeto? ¿Por que al enfrentarnos a la muerte salen a relucir comportamientos que no son naturales bajo otras circunstancias?

Es difícil responder a estas cuestiones, lo único certero en referencia a la muerte es que es inevitable. Tarde o temprano todos habremos de encontrarnos con ella. Y es justamente esta reflexión, el que la muerte sea algo obligatorio, la que nos hace querer entenderla o repelerla tanto.

¿Temer a la muerte? Cada vez que escucho esta pregunta saco a relucir la siguiente afirmación: “Para los católicos santos, la muerte no debe de ser temida, sino más bien añorada” ¿Por qué añorada? Añorar significa desear algo que no está en tus manos poder conseguir. Se añora el pasado pero este ya no puede volver, se añora al ser querido que partió, pero no podemos hacerlo regresar, añoramos estar junto a Dios, pero solo Él sabe en que momento nos llamará.

¿Por qué duele la partida de un ser querido si está en un lugar mejor? No lloramos por el sufrimiento del ser que se  va, más bien nos duele la soledad que queda en quienes nos quedamos. Enfrentar la muerte de un ser amado es reconocer que somos frágiles y falibles, que hay fuerzas que por más que intentemos controlar siempre nos vencerán.

Lo muerte nos genera incertidumbre precisamente por que no existe ciencia capaz de demostrar lo que hay detrás de esa puerta, misma que Dios ha querido sellar a todo entendimiento humano y solo nos ha prometido que lo que hay detrás de ella es el regalo más grande de todos: el encuentro con Él.

Por eso tener una formación espiritual adecuada ayuda a sobrellevar la muerte y entender su inevitabilidad. Con los ojos de la fe, se pude al menos dar un voto de confianza de que verdaderamente la muerte tiene un sentido trascendente para quienes construyen el reino de Dios en la tierra. Si Cristo mismo es quien nos recibirá al cruzar la puerta de la muerte, entonces no hay nada que temer… Más bien la pregunta sería

¿Nos hemos ganado ese privilegio de ser recibidos por el maestro?

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3 respuestas a Meditación sobre la muerte

  1. TERE dice:

    Entiendo bien todo lo que dices. Pero a pesar de todas las reflexiones, de toda la catequesis, de toda la fe, yo debo reconocer que todavía le temo a la muerte. Le temo al dolor previo (en caso de que lo haya) y me conmueve profundamente imaginar que muero y dejo a mis hijas pequeñas sin mamá. También me da temor perder a mi marido o a una de mis pequeñas. Entiendo con mi mente, que no debe ser así, pero no lo logro controlar.
    Saludos afectuosos.

  2. Lo interesante de todo este tema de la muerte es que entre más intentamos profundizar en él, más misterio nos causa. Nada requiere de nuestra fe tanto como la vida después de la muerte. De hecho, en gran parte las diferencias entre una religión y otra se centran primordialmente en qué es lo que cada una cree que sucederá después de la vida.

  3. wilfredo ruiz pineiro dice:

    Querida Hermana en Cristo y Maria.
    Yo aligua que tu me he preocupado por el mismo asunto de la muerte.Pero buscando respueste en JessusCristo encontra que el nos promete en el evangelio de San Juan Cap.14 desde el verso uno en adlante un lugar en la casa del Padre para nosotros, para que estemos con el. El y Dios han cuidar al justo y su decendencia. Confia en el y su capasidad sin limites para atender nuestros asuntos. Siembra la buena semilla en tu familia para que nunca se aparten de Dios y confien en sus promesas. Eso tedara paz. Pues estas pondiendo
    tu asusntos y el no fallara . Te fe como la que emnciona la carta a los Hebreos capitulo 11.

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