En ritmo de Dios…

19 marzo 2010

Cuando la música hace un gran trabajo para hablar de Dios…


La vida en un seminario

18 marzo 2010

Este video nos muestra el testimonio de lo que significa ser seminarista y vivir en un seminario de formación.

Contrariamente a lo que muchos pueden pensar, vivir dentro de una comunidad religiosa es una experiencia sumamente enriquecedora y llena de alegría. Imagina lo que es estar en un lugar en donde todos los miembros de la comunidad tienen como objetivo acercarse a Dios y servir al prójimo.

Yo he tenido la experiencia de conocer varios seminarios y casas de formación de jóvenes que se preparan para ser sacerdotes y resulta verdaderamente maravilloso como estos lugares concretan la caridad en sus vidas. Desde que entras te puedes dar cuenta que nuestros sacerdotes no pueden estar en mejores manos en su etapa de formación.

Para mi es especialmente importante publicar esta perspectiva personal dado que, gracias a  muchos periódicos, se ha difundido la idea de que estos centros son  dañinos para la formación persona del sacerdote. Nada puede estar más alejado de la verdad. Cuando un ambiente comunitario es impregnado por la vocación de servicio, el amor se respira en cada rincón.

En lo personal les invito a que se acerquen a conocer  el estilo de vida que se lleva en los seminarios de muchas diócesis del mundo y se darán cuenta por que si se puede construir el Reino de Dios en la tierra.


D x D (II)

17 marzo 2010

Esta sección tiene como misión poner a la creatividad al servicio de matrimonio. Pensando en la misión que los esposos tenemos de conquistar “Día a Dia” (DxD) a nuestras esposas, sirva este espacio para exponer ideas y sugerencias creativas para llevar a cabo detalles en sus matrimonio. Siéntanse con la libertad de utilizar estas propuestas para el beneficio de su vida matrimonial o de enviar sus propias ideas a diariodeuncatolico@gmail.com

El grafiti del amor

“Dadme una palanca y moveré al mundo” decía Arquímides. Pues en mi caso, como formador y maestro que soy, yo suelo decir “Dadme un plumón y moveré al mundo”. Y esto mismo fue lo que apliqué en un DxD para mi esposa.

Con uno de los plumones indelebles con los que siempre ando en la mano para hacer anotaciones, se me ocurrió dejarle unos cuantos recados de “Te amo” a mi esposa de manera muy especial. Simplemente agarré el plumón y me puse a grafitear con la frase “Te amo” todo cuanto encontré a mi paso en la cocina. Claro, todo aquello que yo sabía era desechable. Si hubiera garabateado con plumón sobre la licuadora o la vajilla hoy no estaría contándoles esta experiencia.

Pero si escribí sobre latas, botellas de plástico, empaques de leche, sobre todos y cada uno de los blanquillos, sobre la bolsa del pan, en el bolsas de plástico, en la botella del jabón de manos, en las servilletas, en la cáscara de la fruta, en los recados de papel del refrigerador, en fin… en cualquier cosa que me presentara un espacio para hacerlo impregné un grafiti de amor.

Tras este detalle, tuvo que pasar un tiempo considerable antes de que la cocina volviera a la normalidad, ya que cada envase pintarrajeado tuvo que esperar a salir de la alacena después de ser usado para remplazarse por uno nuevo y así dejar de tener el sello que le impregné.

Mi esposa  estuvo enormemente feliz por el detalle tan loco que recibió de mi parte.


La fuerza del matromonio

17 marzo 2010

A estas alturas me imagino que ya prácticamente todos han de haber visto la película de Disney  “UP” y si así es, seguramente habrán quedado conmovidos por esta estupenda secuencia que narra la vida en matrimonio del personaje principal de la película.

Pues bien… recién escuche que alguien comentaba que esta es una de las secuencias de animación más hermosas que se hayan producido en cine en muchos años. Y es cierto, es simplemente hermosa. Además la música que incluye, ganadora por cierto del Oscar, ayuda a reforzar el sentido que los creadores de la misma quisieron reflejar: El poder del amor en matrimonio.

Es una secuencia que habla de fidelidad y compromiso. En las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, en todo momento te amaré. Aunque Dios disponga que tengamos contratiempos en el camino, lo importante es que lo recorreremos juntos.

¿Hermoso verdad? Vale la pena verlo una y otra vez.

Mi esposa y yo recién acabamos de asistir al funeral del hermano de una de nuestras mejores amigas. Él trabajaba de policía judicial y murió en el cumplimiento de su deber al frustrar un asalto y ser baleado por los delincuentes, quienes afortunadamente fueron capturados unos minutos después. Murió como un héroe y así será recordado siempre.

Como era de esperarse la muerte de dicho ser querido, le ha traído a nuestra amiga un dolor profundo y cortante. Así es la muerte, inexplicable pero inevitable, dolorosa pero unificadora, un punto final pero el comienzo de algo nuevo.

Afortunadamente nuestra amiga no está sola, tiene a su esposo a su lado que la ha acompañado en todo momento. No la ha dejado ni un instante y se ha convertido en sus piernas cuando estas se han tambaleado por momentos. Ambos nos han mostrado a los que le hemos acompañado en estos momentos de dolor que el amor es más fuerte y que el  matrimonio todo lo puede.

Mi esposa le escribió vía Facebook a él (el esposo) lo siguiente: “…Si te admiraba hoy te admiro más…Que gran hombre eres, me da mil gusto que mi amiga tenga como esposo a un hombre noble, amoroso y responsable. Sabes que estamos para lo que necesites y mil gracias por tu ejemplo y amistad. Te quiero mucho”

A lo que él le contestó por la misma vía: “Gracias amiga. Aunque esto no es nada en comparación de lo que mi esposa se merece…”

Eso es amor, estar ahí no en un solo momento sino en cada instante de la vida de la persona amada. Sosteniéndole en los malos ratos y acompañándole en los buenos por igual.

Por eso este post es dedicado a mis dos queridos amigos Alberto y Eugenia y a todos esos matrimonios que, a pesar de estar inmersos en un mundo que se burla y le da la espalda al verdadero amor matrimonial, han perdurado y sostenido su fidelidad. Estas letras son para aquellas parejas que en verdad se han tomado en serio que lo que Dios unió no lo separa el mundo.


“Me rompió en corazón…”

16 marzo 2010

Recientemente ha estado circulando por la web este tiernísimo video… Vale la pena verlo y recordar lo maravilloso que es imitar y admirar la  inocencia de nuestros pequeños. No por nada, Jesús pedía que dejáramos que ellos se acercaran a él.


Julie & Julia

15 marzo 2010

Recién he terminado de ver la película de “Julie & Julia” con la increíble actuación de Meryl Streep (En verdad no mienten los críticos que dicen que es, por mucho, la mejor actriz contemporánea)

Lo último que me pude imaginar es que esta película tuviera como eje central un “blog”. La historia trata sobre una chica que decide lanzar un foro en Internet sobre cocina, tomando como inspiracion para el mismo a una cocinera americana muy famosa, Julia Child. Esta experiencia, la de iniciar el blog, transforma su vida completamente.

Y es que eso suele suceder con quienes hemos creído que podemos hablarle al mundo por medio de esta gran vía tecnologica.

Personalmenente puedo decir que iniciarme como bloguero ha sido una experiencia única. Y es que quien inicia un blog, contrariamente a lo que se piensa, no lo hace por ser un gurú super calificado en un tema en particular, sino más bien por que tiene la firme intensión de aprender mucho en el proceso.

Una de las razones por las que amo dar clases, impartir conferencias o escribir sobre varios temas, es porque aprendo mucho en el camino. Eso es lo más maravilloso de la docencia y la formación, uno recibe más de lo que puede dar.

Créanme, desde que he descubierto los innumerables beneficios formativos de iniciar un blog, a mis alumnos siempre les dejo como proyecto académico que publiquen uno para ir exponiendo sus ideas y comentarios sobre lo que vamos estudiando en clase.

Amigos, para concluir este post les recomiendo dos cosas: no dejen de ver el filme “Julie & Julia” para deleitarse de la suprema actuación que le mereció, una vez más, a Meryl Streep la nominación al Oscar como mejor actriz y, en segundo lugar, que consideren seriamente la posibilidad de publicar su propio blog. ¿Sobre qué? Sobre algo que verdaderamente les apasione y les llene el alma.

Como ya les comenté, no tienen que ser expertos, simplemente bastan las ganas de aprender y dialogar.

Pueden hablar ya sea sobre películas, deportes, libros, cocína o el amor de Dios a los hombres, seguramente su blog les transformará la vida para siempre.

Se los digo por experiencia.


D x D

12 marzo 2010

He decidido dar lugar a una nueva sección en este blog.

Profesionalmente me dedico a la formación de talentos y a la provocación de ideas (considero que ese es mi talento) así que he decidido poner esta actividad al servicio del sacramento del matrimonio  ¿Cómo? Procedo a explicarles…

Mi esposa y yo tenemos un código al que hemos denominado “DxD” que significa “Día por día” o también “Detalle por día” y representa la convicción que tenemos ella y yo de conquistarnos todos los días por medio de un detalle. El matrimonio es un estado que requiere de atención creativa diaria. Si uno deja de ingeniárselas para conquistar a su pareja todos los día, puede estar seguro que el camino se empieza a volver más complicado cada vez.

Amigos lectores de este blog, créanme, he estudiado sobre creatividad, innovación en los negocios, improvisación teatral, arte clown, diseño, arquitectura, humanidades  y otras ciencias creativas y ninguna de las lecciones aprendidas en dichas disciplinas me ha vuelto tan creativo como… ¡el estar casado!

También debo de decir que es labor primordial del hombre (esposo) ser el detallista de la pareja. Si la mujer lo es, ayuda mucho, pero si el hombre no lo es empiezan los problemas.

¡Es el hombre el que debe de conquistar a la mujer y no viceversa!

Expuesto todo esto, es que procedo a explicar la nueva sección del blog…

Periódicamente estaré publicando varias ideas y sugerencias creativas que pueden ayudarles (a los esposos principalmente) a reconquistar a sus esposas ( novia permanente).

Prácticamente todas las ideas han sido puestas en práctica por un servidor en algún momento, pero dado que el factor sorpresa en muy importante cuando se da un detalle no puedo exponer del todo las que aun están en fase de proyecto ya que mi esposa es asidua lectora de este blog y no quisiera dejar de sorprenderla.

La intención, al final de cuentas es que ustedes, esposos y esposas, tomen con confianza las ideas aquí expuestas y las hagan suyas para aplicarlas en favor de la reconquista de su matrimonio. Créanme, no existe mejor remedio para salvar un matrimonio que está en pique o para mantener el amor de uno que recién comienza que la creatividad.

Si alguno de ustedes quiere colaborar con esta tarea de poner la creatividad al servicio de los matrimonios, no dejen de enviarme sus ideas y propuestas a diariodeuncatolico@gmail.com

Pues bien señores conquistadores, aquí les paso el primer DxD:

Este se lo regalé de cumpleaños a mi esposa cuando aún éramos novios pero me parece que puede funcionar a la perfección para aplicarse en un aniversario de bodas. Se llama La boda sorpresa

“Reúne de manera secreta a varios de sus amigos  y pídeles que te ayuden a organizar una boda de sorpresa actuada.

Uno de ellos, el menos penoso y el mejor actor,  fungirá como sacerdote, algunas de sus amigas serán las damas, otros serán los monaguillos, otros los padrinos, en fin… asigna tantos roles como se te ocurran para que cada uno tenga algo que hacer el día de la sorpresa. Busca música de bodas (no olvides la marcha nupcial), un traje elegante para ti y un lugar que funja como Iglesia (con que adaptes una mesa como altar será suficiente). En este sentido tus amigos pueden aportar muchas ideas para que la sorpresa sea de lo más original.

El día pactado, el día de tu aniversario, una de sus amigas o un familiar cercano a ella se las arreglará para pasar por la esposa de manera que esta no sospeche nada y la llevará al lugar que previamente han acondicionado como Iglesia ( o una Iglesia de verdad puede ser también) en donde al llegar, sin explicarle nada se le pondrá un velo de novia y se le dirigirá al pasillo previamente preparado, en donde ya la estará esperando el esposo frente al altar. Si se pude, el papá de la novia será quien la reciba y la entregue de nueva cuenta al novio como lo hizo el día de su matrimonio original. No le den muchas explicaciones, simplemente hagan que participe.

El amigo que personifica al sacerdote deberá de hacer que los novios vuelvan a decir los votos que estos se juraron el día de su boda al mismo tiempo que dirigirá unas palabras de  felicitación y reconocimiento para los esposos celebrantes. Le dará lugar a las madrinas, los padrinos y todo lo que hayan preparado como ceremonia.

Aunque en este caso la boda es planeada y ejecutada de forma ficticia, se me ocurre que también puede llevarse a cabo pidiéndole a un sacerdote que les ayude el cual, en vez de actuación, les ofrecerá una bendición especial de verdad”

Créanme la cara de mi esposa cuando vio que todos sus amigos le estaban esperando para una boda que no se esperaba, fue lo mejor de todo. Nunca ha podido olvidar ese detalle.


Admirar las estrellas…

11 marzo 2010

La semana pasada cuando asistí a misa quise confesarme ya que ya llevaba algo de tiempo sin hacerlo (Créame, para mi más de quince días sin pedir perdón son una eternidad)

Así que al ver que un sacerdote ingresaba al confesionario listo para escuchar a quienes desearan remover el lodo de su alma, me levanté de mi asiento y me dirigí a pedir perdón a Dios.

Desde luego no será este blog un medio para difundir los pecados que confesé en ese momento, pero si me veo en la necesidad de platicarles cual fue la penitencia que el sacerdote me impuso como medio para repara mi alma: admirar las estrellas.

“¿Quéeee? ¿Es en serio?” Pensé en mi interior… ¿Admirar las estrellas era mi penitencia? Más sorprendido que calmado, agradecí al padre la atención de confesarme y me dirigí de nueva cuenta a mi lugar. Con una sonrisa de incredulidad en el rostro me puse a meditar acerca de la penitencia que recién había recibido.

Normalmente las penitencias vienen en términos de oraciones, misas, rosarios, comuniones, etc por lo que me pareció bastante simpático que el sacerdote me dejara algo tan simple y diferente.

Siempre procuro cumplir de manera inmediata la penitencia tras mis confesiones (así me aseguro de no olvidar cumplirla), y dado que que la misa aún no había comenzado y era de noche, me tomé un tiempo para salir del recinto a cumplir con la encomienda pactada.

En medio del conglomerado de gente que usualmente siempre se forma afuera de las glesias antes de iniciar la misa (y que por arte de magia desaparece como por arte de magia cuando el sacerdote asoma la cabeza para ingresar en el altar) levanté mi rostro al cielo y me dispuse a cumplir mi penitencia.

La ciudad de México no se reconoce por ser precisamente un estupendo centro de observación astronómica. La contaminación que nosotros los capitalinos hemos provocado es en gran parte la culpable de que ya no podamos ver el esplendor del cielo creado por Dios. Pero por alguna razón esa noche si que se podían ver varias estrellas. ¡Increíble! Inmediatamente recordé cuantas veces hice eso mismo cuando era niño.

Pensar en mi infancia y las estrellas me llevó a recordar la vez en que salí de viaje con mis papás y por alguna razón que no recuerdo, nos vimos en la necesidad de parar el coche en medio de la carretera durante la noche. Recuerdo haber estado parado a un costado de la negra autopista aprovechando aquel momento de pausa vehícular para admirar las estrellas que en aquel punto del planeta se veían como pintadas para la ocasión. Para quienes lo han experimentado, ver el cosmos en una carretera completamente oscurecida por la noche es… ¡Simplemente espectacular!

Recuerdo que aquella noche en la carretera, teniendo yo aproximadamente unos 10 años de edad, al elevar la mirada al cielo para ver las estrellas brillar sentí…¡Miedo! Si, miedo de la grandeza del infinito. Sentí como si yo estuviera parado al borde de un precipicio del que podría caerme en cualquier momento y perderme por siempre en el mar de estrellas. Pero también recuerdo que dicho miedo… no era como los otros temores que se pueden sentir ante la presencia del peligro. Era más bien como un miedo de incredulidad, de sorprendimiento, de reconocerme por primera vez pequeño e infinito ante el universo. Era una sensación que, de hecho, no me desagradaba del todo. Más bien me provocaba cierto nerviosismo pero del que también emanaba una fuerza interior. Era ese sentimiento de estar presente, inmóvil ante un objeto millones de veces más grande que yo pero que no me haría daño. Simplemente estaba ahí, para que yo lo admirara. Esa era su función ¡Extraño, lo se! Pero así fue.

Al volver al coche para proseguir con la ruta del viaje no pude pensar en otra cosa más que en Dios. Así se debe de sentir el temor a Dios. A eso se refieren las escrituras cuando nos invitan a temer al Señor. No porque debamos huir de su poder y castigo, sino más bien porque su grandeza es tal comparada con nuestra pequeñez que la comparación entre ambos seres no puede producir otra cosa que miedo… el mismo miedo que sentí yo aquella noche al ver el cielo en medio de la carretera. Miedo a la grandeza inalcanzable, miedo a quien fue capaz de crear el infinito, miedo  a quien tiene el poder de destruir pero no lo hace, miedo a quien tiene poder sobre ti pero te deja libre. Es un miedo que te acerca al ser temido más que alejarte el Él.

Regresando a mi penitencia de admirar las estrellas, esta me llevó a recordar aquel miedo que una vez sentí en presencia del cosmos y la noche.

La peculiar encomienda dictada por Dios en voz del sacerdote, me llevó a recordar que es justamente ese ser, tan grande y maravilloso, capaz de lo imposible, que creo las estrellas y el vacío que me dieron miedo aquella noche en la carretera, ese ser es el mismo que se sienta a mi lado y me perdona mis pecados.

Ese es Dios, el que es más grande que el cosmos que Él mismo creo pero que al mismo tiempo se convierte en un pedazo de pan dando lugar al milagro de amor más infinito.

Disculpen si fui un poco abstracto en este ocasión, pero tenía que platicarles de mi penitencia, esa que que me llevó a rememorar lo que hace mucho tiempo no sentía: el miedo a mi Dios, a mi amigo.


¿De donde son?

10 marzo 2010

Amigos…. les agradezco enormemente que me den el privilegio de su atención al leer este blog. Quisiera, por lo mismo, que me dejaran conocer de dónde son, donde viven, desde donde se conectan.

Si es que este blog les ha ayudado un poco para perseverar en su fe… (o no) me encantaría que me lo dejaran saber.

Así que escríbanme…. Quiero conocer quienes son.

Saludos.

diariodeuncatolico@gmail.com


Philosophing

10 marzo 2010

Las personas somos el reflejo de lo que consumimos… ¿Qué consume tu alma?


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