Una de las ventajas de vivir en un lugar como Cancún, es que uno se ve rodeado por maravillas naturales que nos hacen ver que Dios es el mejor artista.
El día de ayer tuve la oportunidad de rezar el rosario en compañía de la comunidad de la parroquia de Cristo Resucitado en playa Marlín. Esta actividad tiene lugar todos los sábados primeros de mes a las 6:00 am. Rezarle a la madre de nuestro Señor con el amanecer pintado por nuestro Señor de fondo en el mar caribe es una experiencia que nunca olvidaré. Para que me tengan envidia de la buena, aquí les publicó algunas fotos.






