Bono hablando de Jesús

8 abril 2014

Me resulta fascinante cada vez que me topo con un testimonio así. Un súper rockstar hablando y exponiendo su fe cristiana.

El grupo U2 se ha caracterizado por siempre promover causa sociales (principalmente su lucha contra la abolición de la deuda internacional de los países más pobres), en esta entrevista podemos encontrar la raiz de dicha vocación.


Dios contigo

7 abril 2014

Así, tal y como lo muestra este video, me imagino desde niño que Jesús me acompaña en mi vida. Suena lógico entender por que Él nos conoce mejor que nadie en el mundo.


Lo que basta agradecer para este 2014

2 enero 2014

Estimado lector, te pido me sigas realizando el siguiente ejercicio:

1) Coloca tu mano derecha en la parte izquierda superior de tu pecho de tal manera que la palma de tu mano sea la que haga contacto directo con tu cuerpo.

2) Presiona con algo de fuerza sobre tu pecho.

3) Manteniendo la presión con tu palma sobre esa zona, aguarda unos instantes.

4)Si pones mucha atención, tu mano empezará a detectar los latidos del órgano más importante de tu cuerpo: tu corazón.

Muy bien, ya puedes retirar tu mano.

Lo que acabas de sentir es el latido de tu corazón, y estos pequeños golpecitos que prácticamente todo el año nos pasan desapercibidos, son la razón única y suficiente para agradecer el año que termina y el año que empieza.

Esos latidos, que indican claramente que eres un ser vivo, son todo lo que sostiene todo lo demás en tu existencia. Créeme, sin esas pulsaciones en tu pecho, no habría preocupaciones, no habría miedos, no habría sueños, no habría quejas, no habría trabajo, no habría nada de nada en este mundo.

Tal reflexión me lleva a pensar que es suficiente estar agradecido con Dios por el simple hecho que nuestro corazón siga su función. De hecho, me inclino a pensar que seguramente es Dios quien lo mantiene latiendo.

Por eso este año nuevo que inicia, no invoco al Creador para que me ayude a cumplir grandes metas profesionales, ni tampoco para que me haga afortunado en la amistad o en el dinero. Tan solo le agradezco que al día de hoy (yo no sé mañana) mi mano puede sentir los latidos de mi corazón al tocar mi pecho.

Si este hecho, tan solo este simplísimo hecho se mantiene así durante el año que recién inicia, lo que venga de más ya serán ganancias y bendiciones adicionales.

Señor, gracias porque hoy estoy vivo. Punto.


Tiempos de amor

19 diciembre 2013

Se acerca la época más feliz del año y, por mucho, mi favorita.

Tiempos en que me doy a la tarea de pensar en mi fe, en mi vida y en la manera como el prójimo está inserto en ambas.

Especialmente me siento alegre de conocer el testimonio de alumnas que me comentan se están preparando para realizar lo que ellas llaman “El Trineo del Tamal”, actividad que tiene como misión llevar una rica cena, el mismo 24 de diciembre, a todas aquellas personas que por diversas circunstancias, no pueden gozar de una reunión familiar navideña (policías, tenderos, mendigos, presos, etc)

Cuando escucho que existen estas iniciativas mi corazón se rejuvenece y se ilumina. Buscaré yo mismo incorporar una actividad similar el día de Navidad.

Esto es lo maravilloso de eta época, que como por arte de magia (de fe en realidad) los hombres sienten en su corazón de manera natural la necesidad de voltear a amar al prójimo, lo que es en última instancia, el imperativo católico por excelencia.

Dejemonos llevar por Dios y por su milagro de amor.


Evangelizando en un minuto…

21 noviembre 2013

Estimado lector, trata de contestar la siguiente pregunta:

Si te pidiera que llevaras a cabo una acción evangelizadora en menos de un minuto ¿Qué harías?

A mi se me ocurren algunas ideas:

1) Recoger toda la basura de una habitación.
2) Buscar a la persona más cercana y ofrecerle tu tiempo para cuando ella lo requiera.
3) Escuchar concentradamente la conversación de cualquier persona.
4) Rezar un Padre Nuestro por las intenciones de alguien más.
5) Guardar un minuto de silencio para meditar.
6) Preguntar a cualquier persona: ¿En qué te puedo ayudar?
7) Dedicar el minuto a pensar en una persona tratando en quitar posibles prejuicios que se tengan sobre él.
8) Pasar junta a una capilla, entrar en ella, hacer una genuflexión rápida y continuar el camino.
9) Tomar el evangelio en una página al azar y leer un versículo corto en dicho tiempo.
10) Cerrar los ojos y pedir perdón de corazón por alguna falta.

Este ejercicio nos lleva a reflexionar lo mucho que podemos hacer por acercarnos al Reino de Dios en apenas unos segundos.

La evangelización es una labor de instantes, momentos preciso y pequeños detalles que nos acercan un centímetro más a la meta soñada de llegar y llevar almas al cielo.


El momento exacto

7 noviembre 2013

Es un hecho, como católicos enamorados de Cristo, sentimos una enorme necesidad de salir al mundo y proclamar su evangelio, sin embargo, lamentablemente la respuesta que muchas veces recibimos a nuestros esfuerzos no siempre es la más optimista ni la más abierta.

Podemos convocar, invitar y predicar de muchas formas el mensaje de Dios a los hombres, pero puede suceder que los resultados a esta actividad apostólica no sean del todo optimistas.

Y es que sucede que, si bien Dios nos pide que nos hagamos presentes ante el mundo anunciando su palabra, también es un hecho que Él mismo respeta el tiempo y el momento que cada persona tiene para poder abrirse de corazón a Él.

Como en cualquier ámbito de la vid humana, la primer condicionante que se requiere para tocar un corazón humano es que este tenga cierta disposición para querer ser tocado, y es imprescindible respetar el proceso de cada hombre en que esto puede suceder.

Si, Dios a través de nosotros como medios, toca a la puerta de millones de almas, sin embargo las puertas solo pueden ser abiertas desde su interior y las llaves están exclusivamente en posesión de cada ser humano que, en pleno uso de su libertad, decidirá si abre o no al llamado.

Dado que esto es así, se requiere que se junten dos elementos para que una conversión espiritual se produzca: en primer lugar, alguien que replique el llamado de Dios y, en segundo, alguien que esté listo para recibir dicho llamado, aunque este último no necesariamente esté consciente de esta propia condición en su persona.

Así, el llamado que tenemos los católicos no es a forzar la cerradura de la puerta humana ajena en pos de lograr la entrada de Dios en ella, sino más bien nuestro deber es hacernos presentes permanentemente y delicadamente a la espera de que Dios disponga el momento exacto en que dicha puerta puede ser entreabierta en búsqueda de aire, luz y nueva vida.

En ese momento exacto, y sólo en ese momento, debemos de estar preparados para presentar a Cristo.


Lección simple

5 noviembre 2013

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Una de esas gráficas simples pero poderosas.

Me encanta cuando se puede resumir con unas cuantas líneas la idea de una gran lección.


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