Los jóvenes

25 marzo 2015

Puedo decir con toda certeza que los jóvenes son mi vocación.

Cuando hace ya tiempo Dios despertó en mi la pasión por la enseñanza, lo hizo en parte por el llamado que me encomendó hacia el trabajo con los jóvenes del mundo, y desde el día en que entendí esto en mi vida, no he dejado de trabajar para esta causa.

Desde luego que reconozco que fui influido por muchos personajes que despertaron esta vocación en mi. Pero de entre todos ellos, destaco la figura de San Juan Pablo II, un papa que en muchísimas ocasiones declaró abiertamente que los jóvenes eran el foco esencial de su labor pastoral.

Es más, se dice que en su lecho de muerte, mientras escuchaba dentro de su cuarto las voces de miles de jóvenes que se encontraban reunidos en la plaza de san Pedro para rezar por su salud así como también para lanzarle ánimos y porras hacia su ventana, una de las última frases que el santo papa dijo fue: “Jóvenes, siempre me acompañaron y se que no podían faltar tampoco en estos momentos”.

Por eso reitero que los jóvenes son mi vocación.

A raíz de esto, he trabajo en universidades, escuelas y distintas organizaciones que tienen como elemento de misión la juventud del mundo.

Actualmente gran parte de mi labor profesional la dedico a asesor y coachear  jóvenes, pues al igual que Juan Pablo II yo también creo que cualquier esfuerzo y apostolado que se haga con ellos y por ellos será altamente redituable en el mundo.

A la fecha que escribo esto puedo decir con orgullo que he trabajado en la formación directa de cerca de 1,000 jóvenes en mi país (México). Ya sea ayudándolos a decidir una carrera universitaria, reclutándolos para proyectos de apostolado, impartiéndoles clases, dictando conferencias, así como también fungiendo como mentor, muchas veces a petición de sus propios padres, en temas de desarrollo espiritual y humano.

Los jóvenes son mi vocación y dedicar mi vida a su formación y crecimiento es lo que deseo hacer por el resto de mi vida.


Tradición

24 marzo 2015

Ultimamente he meditado mucho sobre el tema de la tradición, entendiendo como tal el valor que podemos hacer los seres humanos a los elementos que, constituidos en nuestro pasado, le dan sustento y sentido al presente.

En el ámbito religioso la tradición suele ser algo fundamental a procurar ya que es en el pasado en donde se ubican la mayoría de los rasgos que le dan identidad a una propuesta de fe sólida.

Por ejemplo, los católicos encontramos en la tradición  judeo cristiana la explicación de cada aspecto de nuestra cultura y vocación hacia Jesucristo. Los judíos por su parte, tienen en el antiguo testamento toda la riqueza histórica que veneran en la actualidad y de igual forma los musulmanes se basan en la tradición histórica vertida en el Corán para conformar su filosofía de vida actual.

Así, la tradición histórica debe ser respetada y observada con gran gratitud no solo por cuanto tiene de riqueza antropológica y cultural, sino por que además representa el origen de lo que vivimos hoy.

Desde luego que existirán siempre corrientes que busquen sepultar lo que se hizo en el pasado para dar lugar exclusivamente a lo que se tiene que hacer en el futuro, lo que a mi parecer implica un gran peligro.

Si bien el pasado es un punto de referencia que debe de evaluarse y, en ciertos casos, corregirse, me parece que en lo general más bien debe de defenderse y conservarse.

El pasado nos da identidad y certeza.

Mi fe, por ejemplo, está construida y protegida por siglos y siglos de pasado. Cada vez que me acerco a las vidas de los hombres que nos dieron historia así como a los ritos que se han preservado a pesar del paso del tiempo, puedo estar cierto de que existe riqueza en lo que valoro en el presente.

Edificar sobre lo que ya se sabe probado, sobre lo que ha logrado pasar la prueba del tiempo es garantía de solidez.

Es muy de la juventud querer hacer caso omiso de lo que los viejos defienden, más cuando uno comienza a dejar esa etapa desbocada de la vida y comienza adentrarse más bien en la segunda, es que el pasado empieza a verse con mayor reverencia.

Es por eso que no debemos castigar o juzgar a aquellos religiosos que defienden la tradición y los ritos históricos dentro de un movimiento religioso, antes bien sugiero acercarnos más a su sabiduría y visión para lograr apreciar el valor real que el pasado aporta a nuestro presente.


Mi Virgen de Guadalupe

19 marzo 2015

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Resulta que me puse creativo y me fabriqué el siguiente cuadro de la Virgen de Guadalupe.

Y es que aunque tengo varios cuadros de la la morenita del Tepeyac en casa, desde hace tiempo traía la intención de contar con una imagen que hubiera sido elaborada por mi mismo.

Así que se me ocurrió utilizar algunos de mis conocimientos en diseño para fabricar esta virgen seccionada en cuadros de madera.

Es una imagen impresa en papel gouche y montada en cuadros de madera, más lo original de esta es que si uno se acerca a la imagen se puede percatar de que está hecha de puros círculos de color que, solo cuando uno se aleja nuevamente, comienzan a conformar la imagen en su totalidad. Es un cuadro que está especialmente diseñado para verse de lejos.

Desde luego que soy devoto de la Virgen de Guadalupe y me emociona haber creado algo con el tema de su imagen, más tras esta experiencia me dan ganas ahora de comenzar a diseñar otro cuadro pero esta vez con la imagen de un Cristo.

Cuando lo termine igualmente se las comparto por este medio.


¿Que si creo en lo sobrenatural?

18 marzo 2015

Platicando con un amigo que recién conocí durante un viaje que acabo de realizar para impartir una conferencia, me comentaba que un familiar muy cercano a él tiene especial sensibilidad para poder detectar aspectos sobrenaturales en el mundo (Algo así como poder ver personas muertas, energías y seres no humanos).

En algún momento de la conversación él me preguntó ¿Crees en lo sobrenatural?

Yo le respondí: -Desde luego que creo en lo sobrenatural. No podría entenderse la existencia de Dios sin igualmente asumir que existe un ámbito espiritual que verdaderamente es real.  Si existe Dios, entonces existe el diablo, y si existen ambos, entonces existe lo sobrenatural.

Debo reconocer que siempre me ha parecido fascinante ese tema, el de los aspectos del  mundo que aún no podemos explicar más que existen muchos indicios de que existen y son reales.

No soy experto en esas materias más no por eso las desecho como algo no posible.

Reconozco que tengo muchas ganas de estudiar sobre el aspecto no físico del mundo (por no llamarlo sobrenatural pues, si existe, entonces es algo natural) ya que estoy seguro que es un ámbito en donde suceden muchas cosas que nos podrían hacer entender mucho mejor a Dios.


Mi oración diaria

2 marzo 2015

Desde hace aproximadamente un año he venido usando una oración que yo mismo me he diseñado.

Muchas veces cuando rezo me sucede que me hundo en una verborrea mental que se traduce en un sin fin de palabras que terminan siendo pensamientos y peticiones desordenadas.

Así que tratando de simplificar (más no evadir) mi forma de orar, en algún momento de mi vida me dispuse a diseñar una oración que, usando apenas unas cuantas palabras, concentrara todo lo que le yo pretendía decirle a Dios en cada momento que rezaba.

¿Qué puede resumir en unas cuantas palabras todo lo que le quiero decir a Dios? me pregunté

Así, concluí que la siguiente oración podía sintetizar en tres frases lo que en realidad me bastaría pensar y decir al rezar.

“Dios existe, Dios gobierna, gracias Dios”

Esa es mi oración cotidiana. La uso en todo momento y en todo lugar.

En los momentos complicados de mi vida recito dicha oración.

En lo momento fáciles y alegres recito dicha oración.

Pero además, gracias a su brevedad, me he dispuesto no solo a recitarla verbalmente, sino también a pensar y concentrarme a profundidad en el significado de cada frase cada vez que la digo.

Dios existe: esta es la frase que le da origen a todo. Tener la firme convicción que Dios es real es el primer paso para que todo lo demás sea posible. Esta frase va en primer lugar por que es la base medular de todo. Esta frase fortalece mi fe.

Dios gobierna: Creer que todo cuanto sucede está en manos de Dios. Jesús es el gobernador del mundo y en Él debemo confiar. Esta frase en particular me provoca mucha, pero mucha paz mental.

Gracias Dios: Finalizo con esta frase en la que simplemente me limito a agradecer. No necesito nada más de lo que Dios ya ha dispuesto para mi. Me convenzo de que así, tal cual soy, es gracias a Dios y eso es perfecto. Esta frase me genera alegría.

Así, rezar diciendo “Dios existe, Dios gobierna, gracias Dios” es mi manera de resumir en una pequeña oración todo lo que deseo decirle al Ser supremo.

Con esta oración que me he diseñado todos los días me dirijo al cielo para decirle a mi Señor que creo en Él, que confío en Él y que estoy agradecido con Él.

Creo que no hace falta decir más.


10 frases para motivar tu fe

26 febrero 2015

Les comparto 10 frases que pueden servir para levantar el ánimo de nuestra fe.

La mayoría de ellas me las he ido encontrando en distintas redes sociales y las he ido coleccionando.

Aunque son frases hermosas, me es importante recalcar que estoy convencido que la fe no necesariamente implica sentir algo bonito sobre Dios, pues no siempre el estado de ánimo está un un punto alto y a favor de lo divino, sino más bien, tener fe significa poseer una firme convicción de la existencia del Ser supremo.

Aún así debo reconocer que cada vez que leo estas frases mi estado emocional suele serenarse y alegrarse pues me hacen recordar que nada de lo que me suceda en la vida es ajeno a la voluntad de Dios.

Aquí 10 de mis frases favoritas:

“La fe no hace que las cosas sean fáciles, hace que sean posibles” (San Lucas)

“Si dejas todo en las manos de Dios, podrás comenzar a ver la mano de Dios en todo” (Anónimo)

“Cuando pases por momento difíciles y no escuches a Dios, recuerda que durante el examen el maestro siempre guarda silencio” (Anónimo)

“Donde sea que Dios te haya plantado ¡Florece!” (Anónimo)

“El diablo conoce tu nombre pero te llama por tu pecado. Dios conoce tu pecado pero te llama por tu nombre” (Anónimo)

“Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla” (Anónimo)

“Vive tu vida de tal forma que provoques que los demás quieran conocer a Cristo” (Anónimo)

“Dios no elige a los capacitados, más bien capacita a los elegidos” (Anónimo)

“Dios a veces nos mete en las aguas turbulentas no para ahogarnos, sino para limpiarnos” (Anónimo)

“Yo se lo que quiero, pero Dios sabe lo que necesito” (Anónimo)


Las personas son las violentas, no las religiones

28 enero 2015

Reza Aslan, un profesor de la Universidad de California es entrevistado en un noticiero de la cadena de televisión CNN.

Su manera de responder a la simple pregunta ¿El Islam promueve la violencia? me parece por demás acertada.

La violencia proviene de las personas no de las religiones.

Una persona que, haciendo uso de un argumento teológico, mutila o mata a otra persona, encuentra la fuente de ese mal en él mimo, no en la religión.

Somos los seres humanos y nuestras barreras emocionales, psicológicas e intelecutales los que nos mostramos impedidos para comprender la verdad de las cosas. Quien intenta cambiar al mundo por la vía de la violencia no está defendiendo una religión, se está defendiendo él mismo y su inseguridad.

El día que la humanidad entienda que la mejor forma de acercarse a una persona es partiendo desde la comprensión y no desde la imposición, el mundo será otro. Y aunque esta publicación tiene como eje central al Islam, los cristianos también estamos obligados a revisar nuestras propias acciones.

Así, coincido con la idea de Reza Aslan cuando argumenta que no existen religiones volentas, solo personas que lo son.


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